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Información General Jueves 13 de Enero de 2011

La cocina solar

CONSIDERACIONES FINALES

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Por Gustavo Nieto. - (*) Llegan las vacaciones y muchos rafaelinos pensarán en el camping como una buena opción para descansar después de un largo año de trabajo. Cargarán los bolsos y valijas con lo habitual para esta hermosa travesía al aire libre y algunos se animarán a llevar su nuevo “chiche”, algo que vieron en funcionamiento un día en la plaza principal de la ciudad y que les resultó no sólo simpática sino también útil y económica: la Cocina Solar. Y usted se preguntará ¿la cocina solar sirve para ir de camping? Sin dudas la respuesta es afirmativa, aunque no se debe circunscribir a este solo escenario el funcionamiento de esta tecnología ya que este artefacto tiene mucho que aportar a la crisis energética mundial.
Como todos sabemos el Sol es una fuente inagotable, limpia y ecológica de energía que permite la cocción de los alimentos a costo cero en pesos y en impacto ambiental. Por ello, es importante difundir el empleo de la cocina solar entre todos los estamentos de una sociedad. Según datos difundidos por UNICEF un tercio de la población mundial consume anualmente una tonelada de leña por habitante, de la cual el 80% es utilizada para cocinar, y dado que vivimos en un mundo globalizado nuestro país no escapa a estas estadísticas. Considerando esto algunas provincias ya alimentan desde hace bastante tiempo la utilización de cocinas solares entre las poblaciones para posibilitar mejorar la calidad de vida de sus habitantes y la calidad de cocción de los alimentos.
“El sol alimenta a los chicos de la Puna” es un proyecto que se desarrolla en algunos pueblos salteños. Desde 2004 el Proyecto de Integración y Rescate la Cultura Andina (PIRCA) apuesta a la energía solar produciendo no sólo hornos y cocinas solares sino ampliando sus productos a colectores solares de agua caliente principalmente en Tilcara.
Este proyecto permite, además, frenar la deforestación de la Tola, un arbusto, y la Queñoa, un árbol, que se encuentran en vías de extinción; ya que ellos son utilizados como combustible en las cocinas a leñas. Se debe tener en cuentan que los lugareños deben recorrer a diario muchos kilómetros para hallar la cantidad de leña que necesitan para asar sus alimentos y calefaccionar sus casas.
Los gobiernos tienden a comprometerse paulatinamente en sostener y promover estos programas de energía limpia y renovable; difunden conceptos teóricos-prácticos estas técnicas en la población. Y mucha gente se suma a las propuestas tendientes a mejorar su calidad de vida. Si bien aún la cocina a gas no ha sido desplazada – y no lo será por mucho tiempo- las cocinas y los colectores solares han ido ganando adeptos, Ya se pueden ver en nuestra ciudad cómo estos colectores se posan en los techos de nuevas viviendas.. También la escuela difunde entre sus alumnos la eficiencia de esta tecnología.
Ahora bien, que se debe tener en cuenta cuando utilizamos una cocina solar. Si bien es preferible que el cielo esté despejado esto no es imprescindible ya que sobre los alimentos actúan los mismos rayos a los que no es aconsejable exponernos los días nublados. Las nubes sólo bajan la eficiencia pero no la eficacia. Lo que sí es fundamental es que no haya barreras físicas entre los rayos y nuestras cocinas; no debe haber árboles, tapiales u otro cuerpo que se interpongan. Otro caso que dificulta pero no impide la utilización es el viento; en este caso se debe reforzar la aislación térmica del vidriado frontal realizando una doble capa de vidriado con una cámara de aire que optimice el funcionamiento del efecto invernadero.
Con estos consejos ya podemos empezar a disfrutar de nuestros alimentos cocinados con nuestra cocina solar.
(*)
Cocinero. [email protected]

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