Por Javier Alfonso
Néstor Renzi (72) es un querido y tradicional odontólogo de nuestra ciudad, por cuyo consultorio dental de calle Moreno han pasado varias generaciones de rafaelinos, desde un tiempo en que los dentistas en Rafaela no eran muchos, siendo Renzi uno de los primeros en difundir y realizar ortodoncias, entre otras especialidades.
Cabe destacar que Néstor siempre ha sido un amante de la actividad deportiva, sobre todo del tenis, que lo tuvo como entusiasta adepto durante muchos años. Ya pasados los 70 abriles Renzi, que hace gala de una salud envidiable, se puede dar el gusto de hacer ahora aquello que siempre soñó y que por esas cosas de la vida no lo pudo hacer siendo más joven, que es pilotear aviones.
Luego de un intenso curso en el Aero Club local y superados todos los exámenes psicofísicos que exige la aeronavegación, Néstor cuenta ahora con la matrícula de "piloto privado de avión" otorgada el 14 de abril último, constituyendo quizás el único o uno de los pocos casos que puede haber en el país de "graduarse" de piloto aéreo después de los 70 años. LA OPINION dialogó con el flamante piloto local, en una entrevista que deja interesantes reflexiones.
DENTISTA Y PILOTO
El tipo de curso realizado por el especialista es teórico-práctico y dura como mínimo 40 horas de práctica de vuelo con instructor, que se pueden hacer en el lapso de dos meses como mínimo, hasta los dos años.
Ya en plena conversación, Néstor Renzi sostuvo que "empecé el curso a los 71 años y me llevó completarlo un año y algunos meses. Toda mi vida me gustó ser piloto de avión y se dio que a esta altura de mi vida me sentía con más ganas que nunca y mejores posibilidades, y de ahí que comencé". Comentó también que no tenía ninguna noción previa sobre la actividad, y que cuando volaba en aviones de línea, le interesaba siempre más "la parte aeronáutica que muchas veces el viaje en sí".
Seguramente hay algún secreto para concretar la "hazaña" de convertirse en piloto de avión después de los setenta, a lo que el aeronavegante se refirió diciendo que "secretos hay muchos y todos tienen la misma importancia. En primer lugar es muy importante tener una familia y una esposa que te alienten. Otro secreto es el haber llegado a un club como el Aero Club Rafaela y el Aeródromo Rafaela, donde me abrieron las puertas y me hicieron sentir muy cómodo. Tanto los directivos, como colegas pilotos, han sido tremendamente colaboradores con mi causa", apuntó.
No quiso olvidar mencionar la virtud de "los excelentes instructores que tiene el Aero Club local y una flota de aviones muy seguros y muy bien acondicionados para estas actividades".
Destacó también que para concretar este anhelo "y sin intención de ser vanidoso, además de las ganas, hay que tener una salud física y psíquica en perfectas condiciones. El Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial (INMAE), exige y otorga el certificado psicofísico varias veces al año, basándose en las reglamentaciones que le impone la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)".
El certificado obtenido por Néstor Renzi es el de "Piloto Privado de Avión", que lo habilita a volar aviones monomotor, biplaza (con pasajeros), dentro de lugares no controlados; es decir, "dentro de lugares que no correspondan a aeródromos controlados", como es nuestro Aeródromo de Rafaela. Y explicó que "para volar dentro de aeródromos controlados tendría que hacer otro curso, que se llama de VFR, que da la habilitación para volar a otros aeropuertos, donde ya hay que conocer reglas de vuelo, reglas de comunicación con las bases aéreas y los demás aviones", señaló.
Renzi comentó además que muchos jóvenes están haciendo los cursos para luego dedicarse a la aeroaplicación (aviones fumigadores), que tienen una salida laboral muy importante en estos tiempos.
A CUALQUIER EDAD
El odontólogo subrayó además que el pilotaje de aviones es una actividad que puede hacerse a cualquier edad, de los 18 años en adelante, y de ambos sexos, siempre y cuando se tenga una excelente salud física y psíquica. "Esta es -dijo- la única manera de poder dar seguridad a quien uno lleva y a la población que está abajo, a fin de evitar accidentes. Cuando dan el certificado de aptitud es porque están segurísimos de que el piloto no tendrá problemas de salud ni en el momento ni a futuro".
Sobre el sabor que le deja esta experiencia a esta altura de su vida, Renzi confesó que "es una actividad que me da una intensa satisfacción. Después de almorzar voy al Aero Club, me subo al avión y doy unas cuantas vueltas. Me voy a Freyre, a Esperanza, vengo, aterrizo, sigo dando vueltas... es hermosísimo", manifestó.
Y adelantó que "pienso seguir la carrera, ya que estoy inscripto y estudiando para el curso de piloto VFR, que me permitirá volar a los aeródromos controlados. Lo rendiré antes de fin de año", anunció.
Por último, dijo que en estos momentos en la Escuela hay 11 alumnos tomando clases, en tanto que la misma cuenta con cinco instructores y cinco aviones, tres biplaza y dos cuatriplaza. Quien quiera inscribirse en los cursos deberá comunicarse con la secretaría del Club, al teléfono 422219 o al correo: [email protected].
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.