Por Redacción
"Estamos compartiendo como comunidad parroquial la solemnidad del Sagrado Corazón, una fiesta significativa para nosotros. Hemos dejado resonar en nuestro corazón la palabra del evangelio de san Mateo nos hemos acordado de Jesús en forma tan consoladora y sosegadora para hombres y mujeres de fe que vivimos en esta peregrinación cristiana en medio de dificultades, incertidumbres, búsquedas y logros. Qué bien nos hace escuchar la palabra del mismo Maestro «vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados y yo los aliviaré»".
Así se expresó anoche monseñor Carlos Franzini durante la homilía en el templo de Sagrado Corazón de Jesús, en el marco de la fiesta por los 50 años de la creación de esta parroquia del barrio 9 de Julio, en una ceremonia concelebrada por una decena de sacerdotes -en su mayoría atendieron esta comunidad- entre diocesanos y Victorio Venturín y Luis Furlato de la Congregación de San Cayetano.
Y agregó: "Jesús nos invita a confiar en El, a depositar en El toda nuestra existencia cristiana. El que de verdad cree sabe que hay un maestro fiel que ha dado la vida por cada uno y está dispuesto a acompañarnos hasta el fin. Esta experiencia es la más sanante, nada hace más plena la vida de una persona cuando se siente amado".
En otra parte de su mensaje, el obispo diocesano mencionó que "la Iglesia nos invita a reflexionar cuando nos propone el sagrado corazón de Jesús en el que se condensa su amor hasta el extremo, el Señor me amó y se entregó por mí y esto da un sentido completamente nuevo a mi vida. Del corazón traspasado en Cristo surge vida nueva para todos los creyentes.
"La devoción al sagrado corazón ha acompañado y le ha dado un tinte especial a la vida de esta comunidad y entonces los invito esta noche (por anoche) a vivir la experiencia de sentirse amados por Dios y su hijo Jesucristo que nos amó y se entregó por cada uno de nosotros", destacó.
CONVICCION Y
COHERENCIA
"Un buen fruto de este año jubilar de la parroquia -continuó- debería ser que cada uno de los fieles pudiera vivir con más convicción y coherencia este mensaje del Señor que me amó y se entregó por mí".
Hizo referencia a esta celebración de los 50 años de esta parroquia: "los cristianos cuando hacemos memoria no lo hacemos con un mero espíritu evocativo sino que hacemos presente el amor de Dios".
Aprovechó para destacar a varios presbíteros presentes por su acompañamiento y entrega cuando estuvieron atendiendo y sirviendo a esta comunidad parroquial: los citados Furlato y Venturín, el diácono Hugo y Monay, como así también distintos sacerdotes de la diócesis de Rafaela.
Finalmente, el obispo diocesano hizo una invitación para "comprometerlos a un renovado compromiso misionero para que esta alegría y fervor se canalice y se traduzca en una vida entusiasta y perseverante para un compromiso misionero. Que no quede ningún rincón parroquial al que no llegue el anuncio del Evangelio, ya sea en las familias, jóvenes, adultos, niños, ancianos para vivir esta experiencia de amor de Jesús. Así como el Padre los envió a los apóstoles yo también los envío a ustedes, así como el Padre nos amó yo también los invito a amarse entre ustedes".
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.