Por Hugo Borgna
“Fotografías del alma”, de Beatriz Chiabrera de Marchisone, poesía y narrativa, 80 páginas, edición de autor, impreso en “LA OPINION”, año 2011.
La abarcadora tapa insinúa exactamente lo que se ha de encontrar en la obra: diversas fotografías muestran estados de ánimo, hechos de la historia y el espíritu manifestándose en el arte y en el pensamiento; se presiente el ámbito de las sensaciones que el ser humano guarda y que lo hace sentir capaz de cambiar el mundo o de estremecerse en la profundidad de un sentimiento.
Las imágenes que conserva el alma pueden definirse como fotografías, momentos detenidos en el tiempo con la estabilidad viva de un gesto o de una estrella tristemente histórica, en todos los casos con la compañía de una intensa evocación. Y cuando llegan el sufrimiento, la alegría o la nostalgia nos preguntamos por qué nos está pasando “eso”, y el por qué de la visión que se nos ha presentado sorpresivamente.
Beatriz Chiabrera de Marchisone sabe que la verdad cabalmente comunicada necesita de la vivencia profunda de cada autor y teniendo en cuenta esa pauta transmite la suya. Predispone a la amplitud de temas y enfoques al dividir la obra en las secciones “Fotografías de desolación”, “Fotografías de gozo” y “Fotografías del bicentenario de la Patria”, las que puebla de poesía y prosa. Los premios obtenidos, incluyéndose en estos los más recientes de los concursos organizados por Familia Trentina y ERA (Escritores Rafaelinos Agrupados) son un testimonio de su dedicación y vocación literaria.
La autora es un ser fundamentalmente sensible. Como tal y como escritora deja que fluyan los dos aspectos, permitiendo que sus sensaciones sean expresadas con la frescura de lo espontáneo, mediante un correcto y sugerente tratamiento de la palabra. Quienes ingresen a este libro encontrarán emoción y pensamiento en armonía, habitados por el amor a la vida y a la belleza.
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