Por Emilio Grande (h.)
Entre tantas pálidas que vivimos hoy en la sociedad, una muy buena historia se puede contar. Se trata de cinco generaciones de mujeres a lo largo de 92 años y todas viven en nuestra ciudad: tatarabuela María Montagna, bisabuela Rosa Castro, abuela Liliana Rebori, madre Luisina Grazioli e hija Gianna Tomassi quien nació el 26 de enero último.
En la tarde de ayer se reunieron las cinco "chicas" en la casa donde viven María y Rosa en el barrio Sarmiento con este cronista de LA OPINION. Doña María está muy jovial, conversadora y testimonia con su larga vida. Se quebró una pierna, fue operada y se desplaza en silla de ruedas.
Nació en Colonia Ripamonti cerca de Suardi para luego radicarse en Monigotes y cuando se casó con Leopoldo Castro (hermano de Roberto, quien fue linotipista de la sección Armado de LA OPINION) decidieron mudarse a Rafaela, de cuyo matrimonio nacieron Nélida (vive en Pilar) Rosa y Héctor.
Tiene 6 nietos: Miguel (radicado en Estados Unidos), Ana María, Raquel, Liliana, Héctor y Germán; 11 bisnietos: Luisina, Guillermina, Mariela, Agustina, Paula, Lautaro, Juan Manuel, Sabrina, Lara, Karen y Mara (estos 3 viven en EE.UU.); y 1 tataranieta: Gianna.
Rosa Castro trabajó 30 años en la escuela Normal, está jubilada y se había casado con Roberto Rebori (fallecido). Liliana Rebori se casó con Enrique Grazioli (hermano de Roberto). Luisina Grazioli empezó a estudiar Profesorado de Biología en el nuevo edificio del Instituto Nº 2 y está en pareja con Juan Pablo Tomassi.
"Trabajé en el campo y la vida era muy distinta a la actual porque se vivía más tranquila", destaca María, agregando Rosa que "ahora se vive más nerviosa" y Liliana: "da la sensación que vamos en bajada poniendo los talones para frenar".
María toma de nuevo la palabra para decir que "todos los días leo mucho, desayunando con la Biblia (se formó con la Iglesia Católica y después se pasó a la Iglesia Adventista), literatura de la Iglesia y el diario LA OPINION. La fe me la transmitieron mis abuelos y padre quienes vinieron de Italia. Hoy la juventud no escucha a Dios como lo hicimos nosotros en nuestro tiempo de joven".
Finalmente, contaron que suelen reunirse para compartir comidas, costumbres y experiencias, especialmente para los cumpleaños y las fiestas de fin de año.
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