Por Redacción
Cada año cientos de miles de personas mueren a causa de un problema cardíaco o un accidente cardiovascular (ACV). Evitar esta grave situación, o por lo menos minimizarla, es el objetivo de la comunidad científica mundial. Y un investigador argentino afirma que él y su equipo creen haber logrado producir un método que podría salvar decenas de miles de vida. En la mira tiene al alimento que debe estar entre los más consumidos del continente, el pan.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en los últimos tres años al menos un millón de latinoamericanos murió a causa de estas enfermedades cardiovasculares.
“Hicimos una evaluación del impacto de las intervenciones que se pueden hacer para reducir las muertes por infartos, problemas del corazón o ACV, y una de ella es reducir la cantidad de sal que se le agrega al pan”, explicó Adolfo Rubinstein, presidente del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), en Argentina, quien lideró la investigación que luego fue publicada en la revista especializada BMC Public Health.
De acuerdo a los cálculos del estudio si se redujese un gramo de sal por cada 100 gramos de pan, la proyección indica que se podría evitar 60.000 muertes en un lapso de una década.
“Lo bueno es que al reducir esta cantidad de sal la gente no percibe que sea menos sabroso”, aseveró Rubinstein a Vladimir Hernández de BBC Mundo, Cono Sur.
El estudio recibió financiamiento del Ministerio de Salud argentino que lleva adelante un programa llamado Menos sal, más vida, tratando de reducir la causa de aproximadamente un tercio de las muertes en el país (una tendencia que se repite a nivel regional).
“Hemos ido a las panaderías para trabajar en la cantidad de sal que se coloca en los dispensadores, para tratar de reducir los montos dentro del pan”, señaló el científico, quien precisó que se ha enfocado en el pan “porque es uno de los alimentos más consumidos en Argentina y puede ser más efectivo para prevenir problemas del corazón”.
Esta campaña tiene eco a nivel mundial. En 2009, expertos de la OPS y la Organización Mundial de la Salud lanzaron una iniciativa para moderar la ingesta de sal alimentaria. El objetivo del proyecto era lograr en un lapso de dos años (que concluye en septiembre de 2011) mayor concientización a nivel global de peligro de la sal a través de campañas realizadas por los diferentes organismos de Naciones Unidas.
El estudio del IECS, que también cuenta con el respaldo del Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos, se basó en datos de una encuesta nacional de la población de Argentina.
Pero el investigador admite que se requiere a nivel regional de la recolección de más datos fiables que permitan la elaboración de estudios sobre los que se basen las políticas de prevención para combatir a la principal causa de muerte en América latina. “La mayor parte de la información que manejamos viene de Estados Unidos. A nivel regional hay poco o nada”, afirmó Rubinstein.
Ahora su equipo realiza un trabajo de campo en cuatro ciudades del Cono Sur (dos en argentinas, una chilena y una uruguaya) que durará unos cinco años.
“La intención es poder determinar con mayor exactitud el impacto de los factores de riesgo”, aseveró el investigador.
La OMS calcula que cada año, en todo el mundo, mueren más de 12 millones de personas por problemas cardíacos o ACV.
Fuente: diario La Capital, Rosario, 27/02/2011.
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