Por Redacción
SAN MIGUEL DE TUCUMÁN, 21 (NA).- Dos abogados que le escribieron al papa Francisco para pedirle que visite la provincia de Tucumán se sorprendieron en las últimas horas cuando recibieron la carta de respuesta del Sumo Pontífice.
Los letrados confesaron además que la carta enviada por Su Santidad llevaba el número 10 y "si tenemos en cuenta que la respuesta a Hebe de Bonafini fue la 1.399, podemos inferir la premura con la que el Santo Padre respondió a nuestra solicitud".
En diálogo con el diario local La Gaceta, uno de los hombres contó que cuando se enteró que el Papa era argentino le escribió una carta de felicitación y lo invitó Tucumán.
El escrito de los abogados Dante Aldo Sarmiento y Luis Gonzalo Britos decía: "Querido Papa Francisco: tenemos el atrevimiento de pedirle que nos visite a los argentinos y que contemple la posibilidad de visitarnos aunque más no sea por un par de horas por estas tierras. Esto para que el pueblo de Tucumán y de todo el Norte argentino podamos expresarle la inmensa alegría y orgullo que nos dispensa su condición de vicario de Cristo en la tierra".
"El pedido responde a que muchísima gente no tiene los medios económicos para trasladarse y pernoctar seguramente en Buenos Aires, lo que implicaría una gran frustración para aquellos que compartimos con tanta alegría su pontificado. El Norte de nuestro país es una zona castigada por distintas circunstancias y mucho significaría para nuestros corazones saber que usted con su presencia nos llene de bendiciones", indicaron en la carta.
La respuesta de Francisco no se hizo esperar y con la firma del asesor de la Secretaría del Estado del Vaticano, monseñor Peter B. Wells: "El Santo Padre Francisco agradece el atento mensaje de felicitación enviado con motivo de su elección como obispo de Roma y de la fiesta de Pascua".
"El Papa corresponde a este sincero gesto de comunicación eclesial con un recuerdo en la oración, e invita a custodiar en el corazón la alegría y la paz que el Espíritu de Jesús infunde en los creyentes. El Sucesor de San Pedro suplica asimismo que recen por él y los frutos de su servicio a la Iglesia. Con estos sentimientos, el Sumo Pontífice a la vez que invoca el dulce Nombre de la Virgen María, imparte con afecto la bendición apostólica, prenda de copiosos bienes celestiales", expresó.
Junto con la carta había una esquela con el escudo episcopal de Francisco y la firma del Papa, y los letrados, animados por la buena disposición, volvieron a escribirle para agradecerle la bendición apostólica extensiva al pueblo de Tucumán.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.