Por Redacción
ESPERANZA (Rosa Mayo de Marcuzzi). - Francisco, el papa argentino, es el primer integrante de la Compañía de Jesús que llega a ser Pontífice.
Al pertenecer a una orden religiosa, y no al clero secular, siempre pensé que sería progresista. Y lo es.
No debemos etiquetarlo políticamente.
Analicémoslo desde el punto de vista religioso.
En América Latina, las Conferencias Episcopales de Religiosos, no las de seculares, ya no se permitían. Claro, eran más revolucionarias.
¿Dónde podríamos encuadrar en pensamiento jesuítico? Cercano, pero no totalmente, a la Teología de la Liberación.
Le Teología de la Liberación surgió con el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez. Llegó a su apogeo con Fray Leonardo Boff, franciscano, quien fue separado de sus funciones.
Camilo Torres Restreppo, de Colombia, fue un teólogo de la liberación que se convirtió en guerrrillero. Fue asesinado.
Hubo en Brasil muchos adherentes a esta corriente.
Dom Helder Camara, Paulo Evaristo Arns, Pedro Casaldáliga.
La mayoría de los mencionados estudió sociología en Lovaina. En El Salvador, el obispo Monseñor Arnulfo Romero, también expresó su opción preferencial por los pobres.
Por sus convicciones, fue asesinado por mercenarios.
En el Vaticano se le había iniciado un proceso de canonización, que quedó detenido.
Ahora, Francisco ha decidido hacerlo más ágil.
El periodista Juan Arias, en "El País" del martes 23, se congratula de esta actitud de Francisco.
Particularmente, no creo en un reingreso a la Teología de la Liberación, sojuzgada por USA. Pero sí creo en una Iglesia de los pobres para los pobres.
Veo en Francisco gran religiosidad y espíritu evangélico. Posee dotes de conducción notables.
Habrá profundos cambios, estimo que para bien.
Se volverá a seguir las huellas del Señor de Galilea, sin tanta pompa y circunstancias.
No será fácil, pero tampoco imposible.
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