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Información General Domingo 23 de Febrero de 2014

Francisco creó cardenal a Mario Poli y otros dieciocho purpurados

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REDACCION

Por REDACCION

CIUDAD DEL VATICANO, 23 (AFP-NA). - El papa Francisco proclamó este sábado como cardenal al arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, durante una ceremonia solemne en la basílica de San Pedro, en la que también designó a otros 18 purpurados de distintas partes del mundo.

El Papa argentino le entregó el capelo y el anillo cardenalicio a su compatriota y sucesor en el Arzobispado de Buenos Aires, en una de los momentos más emocionantes de la ceremonia.

Además de Poli, Francisco proclamó a otros cinco cardenales latinoamericanos: de Chile, Brasil, Haití y Nicaragua, y Santa Lucía en las Antillas.

"La iglesia necesita de nosotros para que seamos hombres de paz y construyamos la paz", clamó el Papa a los nuevos purpurados, a los que pidió que tengan "valor" y "compasión" ante "el dolor y sufrimiento en tantos países del mundo".

Francisco ingresó a las 07:00 (hora argentina) a la inmensa Basílica para la "creación" (término religioso) de los primeros cardenales de su pontificado, inaugurado en marzo del 2013. A la ceremonia, que duró unas dos horas, entre las más solemnes para la Iglesia, asistió el pontífice emérito Benedicto XVI , de 86 años (ver nota relacionada).

El rito se abrió con la tradicional fórmula en latín para la "creación de cardenales" por parte del papa, quien vestía simples ornamentos blancos con algunos adornos dorados.

De los diecinueve nuevos purpurados, 16 tienen derecho a elegir nuevo pontífice en caso de cónclave, entre ellos cinco latinoamericanos, cuatro italianos, dos europeos (un alemán y un británico), un norteamericano (Canadá), dos africanos (Costa de Marfil, Burkina Faso) y dos asiáticos (Corea del Sur y Filipinas). Tres de los 19 nuevos cardenales no son electores por tener más 80 años, entre ellos el antillano Kelvin Edward Feliz, de Santa Lucía.

Uno de ellos, el anciano Loris Francesco Capovilla, de 98 años, secretario privado del papa Juan XXIII, figura emblemática de la renovación de la Iglesia a mediados del siglo XX, no asistió a la ceremonia por razones de edad.


CARDENALES

Además del purpurado argentino, otros cinco latinoamericanos recibieron el capelo rojo: son los arzobispos de Managua (Nicaragua), Leopoldo José Brenes Solórzano; de Río de Janeiro (Brasil), Orani Joao Tempesta, y el arzobispo de Santiago de Chile, Ricardo Ezzati Andrello; el arzobispo de Les Cayes (Haití), Chibly Langlois, y el arzobispo emérito de Castries (Santa Lucía), Kelvin Edward Felix.

El obispo de Roma también entregó el birrete cardenalicio al arzobispo de Uagadugu (Burkina Faso), Philippe Nakellentuba Ouédraogo; al arzobispo de Cotabato (Filipinas), Orlando Quevedo; al arzobispo de Abiyán (Costa de Marfil), Jean-Pierre Kutwa, y al arzobispo de Seúl (Corea del Sur), Andrew Yeom Soo Jung, entre otros.

Los nuevos purpurados recibieron de manos del Papa un anillo, símbolo de su nuevo compromiso universal con la Iglesia, y el birrete cardenalicio, rojo como la sangre de los mártires que dieron su vida por defender la fe.

Los flamantes cardenales vestían sus solemnes trajes rojos litúrgicos y aparecían conmovidos, en particular los latinoamericanos, la tierra de la que es oriundo Francisco y donde vive la mitad de los católicos en el mundo pero que es una región con muy baja representación en la jerarquía de la Iglesia.

Notable fue la presencia de las delegaciones de América Latina, lideradas por los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y de Haití, Michel Martelly, así como por familiares, religiosos y curas de toda la región.

"Con humildad y fraterna solicitud, deseo colaborar con el papa Francisco a fin de que la experiencia de la Iglesia en América Latina, contribuya a rejuvenecer el rostro y la misión de la Iglesia", declaró a la AFP el cardenal chileno, Ricardo Ezzati, poco antes de su proclamación.

Especialmente emotiva fue la imposición del birrete a su sucesor en Buenos Aires, Mario Poli, y cuando descendió para entregar el anillo al cardenal antillano, que estaba en silla de ruedas.

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