Por Redacción
Desde estas páginas, en muchas ocasiones, hemos compartido con nuestros lectores, noticias que nos alegran y nos hacen enorgullecer por los importantes logros de los que son capaces nuestros jóvenes, y siempre es muy bueno, en este mundo tan bombardeado por noticias que exaltan lo que está mal, poder compartir información que es un ejemplo a seguir.
Hoy, tenemos la posibilidad de dar a conocer un trascendente logro de Federico Bront, alguien que nació en Venado Tuerto, pero rafaelino por adopción, ya que en esta ciudad transcurrió su niñez y adolescencia, quien luego de graduarse en Bioingeniería y luego de trabajar por unos años, adoptó la decisión de cursar una maestría en el Balseiro, la que ahora le ofrece un campo de acción mucho más amplio, y cuya especialización le permitirá desempeñarse en un Centro de Radioterapia- es probable que en pocos días más pueda incorporarse a uno de esos centros en la ciudad de Buenos Aires-
Respondiendo a nuestra convocatoria, ayer nos visitó acompañado por su novia, Nadia Colaciatti, para aportarnos algunos detalles de su trayectoria.
Federico recibió su formación de nivel primario en el Colegio San José y el nivel medio lo cursó en la Escuela de Educación Técnica Nº 460 "Guillermo Lehmann".
Luego se trasladó a Oro Verde, donde en la Universidad Nacional de Entre Ríos se graduó en Bioingeniería, con este diploma ejerció en una empresa de Buenos Aires durante cuatro años y medio.
En lo que respecta a su carrera universitaria, en la que fue avanzando en tiempo y forma, y para la que dedicó todo su tiempo disponible, al estudio, destacó que para este logro contó con el invalorable sostén de su familia.
Luego y ante otras inquietudes de formación y perfeccionamiento gestionó una beca para cursar una maestría en física médica en el Instituto Balseiro, para cuya obtención debió presentar cartas de recomendación y en el prestigioso instituto tomaron en cuenta su rendimiento académico y su buen promedio en su carrera universitaria.
De medio centenar de aspirantes fueron seleccionados siete profesionales para convertirse en becarios, y allí, por el lapso de un año y medio se dedicaron en forma intensiva a esta especialización.
Este cursado, Federico señaló que "fue una experiencia magnífica, conocí a gente de distintos puntos, incluso algunos que no eran argentinos", y destacó que vivían dentro de los pabellones, poniendo todo el énfasis en el estudio, pero además se formó un grupo estupendo en el que además del estudio se compartió una gran camaradería.
Nuestro entrevistado puso de relieve que esta maestría brinda la posibilidad de optar por una de tres ramas: radioterapia, medicina nuclear y diagnóstico por imágenes.
En su caso eligió radioterapia "porque me sentiría orgulloso de saber que contribuí a recuperar la salud de una persona".
La tesis que presentó para la maestría se titula "Valoración de tratamientos radiantes mediante el programa Al Video Target", trabajo que al ser presentado fue altamente estimado y recibió cálidos aplausos, tanto por la presentación como por la calidad del contenido.
En definitiva, un logro de un rafaelino que genera un sano orgullo en la comunidad e indudablemente es digno de imitarse y ser tenido en cuenta, especialmente cuando se denosta a la juventud, sin considerar que, al lado de un joven que desvía su camino, hay muchos que, como Federico, se entregan al estudio y a buscar modos de brindarse en favor de sus semejantes.
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