Por Redacción
Falleció Rey Tarroza, tenía 86 años. Ocurrió el jueves por la noche y ayer sus restos fueron sepultados en el cementerio municipal, tras la despedida en la parroquia San Pedro.
Hasta hace unos años, don Tarroza -como le decíamos- nos visitaba todas las tardes en el Diario, realizando su trabajo al retirar todos los restos de papeles y cartones. Un hombre simple, agradable, de muchas palabras pero siempre justas y correctas; acompañado por un sostenido e interminable silbido, que además de identificarlo, iba marcando sus tiempos, pero por sobre todo su ánimo alegre, contagioso.
Hombre simple, de trabajo, deja un muy buen recuerdo y eso es lo valioso en este tránsito efímero por la vida. Que lleguen hasta su esposa Norma y sus hijos Susana, Oscar y Germán la necesaria resignación.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.