Por Redacción
Siempre se relacionó la enfermedad con la comunidad gay, pero hoy podemos decir que la misma se ha extendido a otros grupos especialmente las mujeres: cada 10 casos, 4 son de sexo femenino, según la Organización Mundial de la Salud.
La mejor prevención es la información, la concientización y saber que no es hereditaria, sino que se contrae.
El uso del preservativo en las relaciones sexuales evita el embarazo y el riesgo de contraer la enfermedad, como así también, la no utilización de jeringas y agujas compartidas, en casos de tatuajes, piercing y drogas.
Tuvimos la oportunidad de establecer una videoconferencia con una religiosa rafaelina, Carolina Giay que reside actualmente en Bostwana, al norte de Sudáfrica, y que trabajó anteriormente con una comunidad de huérfanos enfermos de SIDA. Nos comentó que el 20% de la población tiene SIDA y que es un tema tabú ni siquiera en los velatorios se dice de qué falleció la persona. Si bien el Estado provee el preservativo, la población no lo utiliza. En las escuelas se dictan clases de Educación Sexual apuntando solamente a lo anatómico, no a la Educación Sexual Integral.
Hoy podemos decir abiertamente quiénes padecen o padecieron SIDA.
La discriminación ya no es tan frecuente como años atrás, hoy mucha gente con esta enfermedad tiene trabajo como cualquier otra y lleva una vida normal con sus seres queridos.
Algún día la investigación médica encontrará un medicamento para curar el SIDA, o una vacuna para prevenirlo. Hasta tanto se encuentre una solución, debemos tratar de controlarlo. Entre todos podemos hacerlo.
Unámonos al esfuerzo mundial de la lucha contra el SIDA.
Aporte de alumnos de 7º grado de la Escuela Nº 476 “Juan Bautista Alberdi” en el marco del Día Mundial de la lucha contra el SIDA que se celebró el 1 de diciembre.
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