Por Redacción
En el Nivel Inicial de la Escuela de la Plaza, desde el mes de septiembre, se lleva a cabo un proyecto educativo titulado “Desayuno equilibrado y prevención del sobrepeso y la Obesidad”. Esta iniciativa, ideada por la licenciada en Nutrición Evelyn Cherry, que cuenta con el auspicio de Ilolay, se fundamenta en la epidemia mundial de sobrepeso y obesidad, problemática que se pretende abordar a partir de un conjunto de actividades educativas y de concientización, tendientes a la promoción de hábitos alimentarios saludables en la población infantil.
A partir de la situación alimentaria-nutricional de nuestro país y considerando que la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantojuvenil ha ido en aumento en los últimos años, se consideran a estas enfermedades un problema mundial de salud.
Los cambios en la alimentación y estilo de vida de las personas parecen ser los principales responsables de esta epidemia. Entre ellos se destaca la presencia de hábitos alimentarios inadecuados que tiene gran parte de la población, pero sobre todo los niños; ellos constituyen un grupo vulnerable a la agresiva publicidad que los rodea, lo que junto a la actitud permisiva de algunos padres, puede llevar a que estos hábitos inadecuados prevalezcan en la edad adulta. Dentro de estos predomina la ausencia de la rutina de desayunar, que es la primera ingesta tras el período nocturno de ayuno fisiológico. La energía que proviene de los alimentos es necesaria para comenzar la actividad metabólica normal y fisiológica. El aumento de peso está relacionado con la sensación de hambre que el niño/a en ayunas tendrá al cabo de poco tiempo cuando se encuentra en el horario escolar. Esto provoca en muchos casos que posteriormente el niño/a consuma una mayor cantidad de alimentos no saludables a la hora del recreo. La ausencia del desayuno favorece al aumento de la obesidad infantil y además disminuye el rendimiento escolar; los niños pasan largas horas de ayuno durante el sueño nocturno y el comienzo de la mañana, esto los motiva luego a consumir grandes cantidades de alimentos no saludables ya que en esos momentos “el hambre” no les permite elegir cuáles son aquellos que benefician su salud.
Un desayuno nutritivo debe incluir lácteos (leche, yogur y/o queso), cereales y frutas para proporcionar el 25% de la energía y los nutrientes que requiere el organismo para cubrir sus necesidades diarias.
La actual epidemia de obesidad infantil está asociada al aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles en el adulto. Ser obeso en la niñez aumenta de manera significativa el riesgo de continuar siéndolo en la vida adulta.
En base a la situación alimentaria-nutricional, el propósito de la Educación Inicial de la Escuela de la Plaza es adherir a este proyecto educativo para despertar el interés de los niños y sus padres por conocer más sobre alimentación equilibrada y abrir una puerta para iniciar el cambio necesario en la introducción y consolidación de estilos de vida sanos. Para esto se diseñó un esquema alimenticio saludable contemplando la colación que se realiza en el jardín durante la mañana. Los cereales, frutas y algunos lácteos están siendo incorporados naturalmente a los hábitos de los niños de entre 2 y 5 años.
No es fácil cambiar el régimen alimentario, no se consigue de la noche a la mañana. Este es un proceso largo que implica importantes transformaciones en la rutina diaria de grandes y chicos. Sin embargo resulta imprescindible formar a pequeños y padres atentos a las problemáticas vinculadas con los desequilibrios nutricionales, para internalizar hábitos que aseguren el crecimiento, desarrollo y adopción de conductas saludables que se perpetúen a lo largo de la vida.
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