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Información General Lunes 9 de Abril de 2012

Dos Orquestas, dos épocas

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Juan Carlos Perucca

Por Juan Carlos Perucca

Por Juan Carlos Peruca. Dentro del amplio conjunto de orquestas dedicadas al tango que se distinguieron en los años dorados de nuestra música ciudadana, considero dignas de ser destacadas por su poco común calidad dos de ellas, una correspondiente a los años iniciales del siglo pasado y la otra a la etapa final que aún hoy mantiene cierta presencia : las dirigidas por Julio de Caro y por Horacio Salgán respectivamente.

Julio de Caro, conocido como “el Pibe de Boedo”, nació en Buenos Aires en diciembre de 1899, dando sus primeros pasos musicales al integrar la orquesta de Roberto Firpo en el famoso “Palais de Glace” siendo aún adolescente. Fue un músico precoz pues ya en 1924 tenía su propio conjunto y en 1927 realizó una primer gira a Brasil, para culminar en 1930 recorriendo Europa con gran éxito en Francia, Italia y Mónaco.

Su carrera musical fue brillante y aún hoy lo recordamos al escuchar “Boedo”, “Mala junta”, “Allá en el Cielo”, “Todo el año es Carnaval” y otras numerosas composiciones de su autoría. En su orquesta iniciaron sus carreras músicos de la talla de Pedro Maffia, Pedro Laurenz, Ciriaco Ortiz, Aníbal Troilo. Carlos Gardel grabó “Aquella noche” y “Todo corazón” reafirmando una prolongada amistad que se iniciara en 1918 durante las actuaciones del dúo Gardel-Razzano en el entonces Teatro Esmeralda (hoy “Maipo”), para culminar en Niza cuando el Zorzal lo presentó ante los invitados en el “Palais du Meditérranée”.

Luego de una vida musical llamativa por lo prolífica y exitosa, Julio de Caro falleció en Mar del Plata, en marzo de 1980.

Quizás el máximo exponente del tango argentino moderno y que aún perdura sea Horacio Salgán, quien también llegó a este mundo en Buenos Aires en las cercanías del Mercado de Abasto, para comenzar estudiando piano a la temprana edad de 6 años. Aún siendo adolescente ya era organista en la Iglesia de San Antonio, en Villa Devoto, y a los 18 años debutó en Radio Belgrano, para dos años después ser contratado por Roberto Firpo cuando éste amplió su famoso “Cuarteto del 900”.

Fue en 1944 cuando Salgán decidió formar su propio conjunto, con un grupo de músicos de calidad poco común y cantores de la talla de Edmundo Rivero, Horacio Deval y Roberto Goyeneche, que se fueron sucediendo como vocalistas del grupo. Durante cierto tiempo no logra trascender por cuanto muchos consideraban su estilo como muy raro y sus cantores tenían voces poco acordes con lo que se estilaba hasta el momento.

En 1947 disolvió el grupo para dedicarse a la composición y la enseñanza, regresando en 1950 para actuar en Radio Belgrano y fue recién en 1957 cuando llegó al disco. En esos momentos el gusto popular se estaba alejando del tango, prefiriendo ritmos más alegres y movidos. Salgán disolvió la orquesta y formó un dúo con el guitarrista Ubaldo De Lío con gran éxito popular. Posteriormente el dúo se fue ampliando hasta llegar al Quinteto Real, integrado por músicos de la talla de Carlos García y el folclorista Adolfo Abalos. Con ellos debutó a principios de 1960 para realizar importantes giras por Japón y Europa.

La calidad de este verdadero maestro “top” de nuestra música la podemos evaluar cabalmente cuando comparamos las grabaciones de Rivero o Goyeneche con la orquesta de Horacio Salgán frente a las restantes con cualquier otro conjunto.

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