Por Redacción
Por Miguel Angel Cortés. - Yo soy uno de esos seres nacido en un barrio de casas bajas, calle de tierra, con zanjas de desagües muy prolijas echas a pala, ubicado en la parte sur de la ciudad, donde la honestidad y la simpleza de su gente cada cual con sus oficios (gente de trabajo) se podía oler, junto con el aroma de las flores de los jardines del frente de sus casas, flotando en el aire, y el que alguna vez tuvo sueños, y unos de esos sueños fue el de estar sobre un escenario, ejecutando un instrumento, cantando, bailando o actuando, por que en un rinconcito dentro de nuestro ser tenemos ese artista escondido, que alguna vez de muy pequeño bailó, cantó, actuó y se miraba al mismo tiempo en el viejo espejo de la antigua cómoda del dormitorio de los viejos ¡y que queremos! queremos que salga de adentro para mostrarlo a todos; en humildes escenarios de pueblos, lugares de esparcimientos, en las fiestas patronales, fiestas familiares, casamientos, pic-nic de campo, en lugares abiertos y en aquellos "pobres escenarios" armados con 2 acoplados de campo trabando sus ruedas con tacos de madera para que no rodaran.
Ahora, ahora vuelvo a mi viejo barrio donde con sólo 12 años me trepaba hasta ese pequeño alero que sólo media un metro por un metro, que se usaba allá por los años 50 en el frente, cubriendo la puerta principal de "la casita de mis viejos" y ahí, ahí cantaba tangos, valses y milongas, que había aprendido escuchando la radio ubicada en una repisa en la pared de la cocina, y subido a una silla con la oreja direccionada directo al parlante y así de esa forma aprender las melodías de los temas que ejecutaban las orquestas típicas del momento (Glostora tango club) y luego estudiar las letras, impresas en la revista (el alma que canta) que compraba mi "viejita" en el kiosco de revistas Guevara todos los domingos a la salida de Misa de las 8 hs y de esta forma escuchaban los vecinos sentados (a las tardecitas) en las veredas de sus casas disfrutando de pequeños descansos después de haber "laburado" todo el día desde muy temprano, de esta manera soltaba mi vocación de artista cantor.
Por eso te escribo esto, por que vos pertenecés a esos seres que como yo tuvimos sueños que se cumplieron o no, en tu caso quedaron truncos por la fatalidad, pero jamás alguien se va a poder olvidar de tu bohemia y tu humildad de artista de alma y cuerpo, mezclado con tu guitarra entre la gente, de bares, cafetines, comedores y tal vez algún burdel, entonando canciones con tu voz bien colocada, personal, estridente, con similitud y algunos rasgos de tenor lírico, con temas como "A mi manera", "25 rosas", "Y ya dieron las 10", "El rey" o algún tanguito como "La última copa" y nunca voy a olvidarme de tus ojos claros, desorbitados y grandes de la sorpresa de verme en el Café Bar Tótem y confundirnos en un abrazo y al mismo tiempo decir con tu vozarrón la expresión: "Negro" cómo te fue en la gira? y comienzo a contarte mi experiencia, y en el final de la charla, ya más sereno me decís: "¡que grande! con una guitarra y una garganta hasta donde llegaron viejo" (lo de guitarra por Sergio Grazioli).
Los soñadores y bohemios como vos y yo tienen un lugar reservado al lado de Dios y los secretarios de ese ser supremo tienen las instrucciones precisas de armar; para cuando llegamos, sobre una inmensa nube un gran anfiteatro con un gran escenario con muchísimas luces estrellas y soles con un coro de ángeles que te harán una melodía celestial cuando vos cantes los temas que tenés preparados, para la inmensa cantidad de amigos que ya están allí y que te escucharán, te aplaudirán por siempre hasta la eternidad y gritarán "bravo, bravo, bravo", "otra, otra, otra Pole, otra Pole".
Te mando un larguísimo abrazo de la tierra hasta la frontera del cielo de tu amigo de sueños que "bajo el ala del sombrero una lágrima asomada ya no puede contener".
Nota: esta crónica fue elaborada por el autor el 26 de julio último, que debió ser internado el 28-7 en el Instituto Cardiovascular Rosario para realizarse una cirugía de revasculización miocárdica (3 by-pass).
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