Por María Florencia Forni
Rébecca Dautremer es reconocida por el éxito de sus ilustraciones en el álbum "Princesas olvidadas o desconocidas", y en clásicos como "Alicia en el País de las Maravillas" y "Pulgarcito". Sus juegos con las perspectivas de las imágenes, la sólida construcción de imaginarios y el trabajo delicado en los detalles, impresionan a adultos y a niños por igual. Conocer su experiencia resulta interesante, y tal vez, alentador.
- ¿Cómo fue tu acercamiento a la ilustración?
Siempre he dibujado, desde que era muy pequeña, y tuve la suerte de tener unos padres que apoyaron mi afición y me animaron a seguir dibujando con cierta disciplina. Estudié Artes Decorativas en París, me especialicé en Diseño Gráfico y empecé a trabajar como ilustradora desde muy joven.
Hubo personas que depositaron su confianza en mí, entonces hice mi primer libro y las cosas fueron desarrollándose con naturalidad hasta llegar a este momento.
- ¿Cómo eras de niña?
Era una chica solitaria, muy tímida, pero también muy feliz. Aprovechaba todo el tiempo libre que tenía, los fines de semana y las vacaciones para dibujar. Hacía dibujos, cómics, ilustraciones. No salía mucho ni tenía demasiados amigos. Sobre todo, dibujaba.
- ¿Y por qué crees que la literatura “para niños” interesa tanto a los adultos?
No encuentro extraño que a los adultos les interese la literatura infantil…pienso que los niños y los adultos tienen los mismos ojos y ven las mismas cosas, pero las interpretan y las expresan de forma diferente. Pero cuando dibujo no me interesa pensar en si estoy creando para un niño de cinco años, o de ocho años, o de doce años.
- ¿Cómo fue el trabajo con “Princesas”? ¿Cómo fue el proceso para concebir cada personaje y sus universos?
Phillipe Lechermeier escribió este imaginario de princesas y le propuso este texto al editor, y el editor vino a verme para proponerme ilustrarlo. Al principio no sentí mucho entusiasmo, me parecía difícil por tratarse de princesas. No quería que fuera muy rosa, ni muy ñoño, ni muy tonto.
Así que me puse a trabajar con Phillipe para hacer algo diferente, unos retratos originales de unas nuevas princesas, algo que ya estaba desde el origen en el texto. Y él aceptó a reescribir mientras yo dibujaba.
INFLUENCIAS
DEL CINE
- El juego de las perspectivas es vital en tu trabajo, ¿influencia del cine?
Sí, siempre me imagino que estoy tomando una foto cuando hago una ilustración. Elijo el punto de vista y el encuadre más interesantes, y leo muchos libros sobre el tema. Veo a mis personajes como parte de una escena, imagino un escenario y luego pienso en cómo la fotografiaría.
- ¿Cómo fue tu experiencia con la animación?
Fui autora gráfica y directora artística de “Kerity, la maison des contes”. Fue una experiencia genial, pero también estresante. Descubrí que trabajar en equipo a veces es complicado y técnicamente era un mundo desconocido para mí, por lo que resultaba todo muy descorazonado. Pero no me desanimé y pude con ello. Ahora me encantaría volver a repetir la experiencia.
ILUSTRAR CLASICOS
- Ilustrar clásicos siempre es un trabajo complicado, ¿qué tan difícil fue ilustrar “Alicia en el país de las maravillas”, que además carga con referentes como las imágenes de John Tenniel, Disney, y Tim Burton?
Es verdad que Alicia ha sido ilustrada mil veces y al principio tenía muchas dudas acerca de cómo hacer para mostrar mi visión, y si tenía algún sentido… pero al final decidí olvidarme de todo eso, no obsesionarme con intentar aportar algo nuevo, y tomarme este libro como cualquier otro, hacerlo lo mejor que podía y sabía.
No sé cómo la gente percibe el libro pero yo disfruté mucho haciéndolo. Es un libro en el que hay muchas cosas personales y está alejado de versiones como las de Disney. Para un ilustrador es un texto muy sugerente, que da mucho.
- Ilustrar La Biblia es un gran reto, ¿cómo lo llevas?
Llevo tres años trabajando en este proyecto con Phillipe Lechermeier, el autor del texto también. Es un proyecto enorme y muy complicado porque no se trata de una historia cualquiera, sino de un texto con muchas implicaciones religiosas, pero intento como en Alicia no hacerme excesivas preguntas y decirme que todo irá bien.
- ¿Y cómo ves el mundo, el futuro?
En este momento no estoy muy serena. Por una parte tengo una vida feliz, una profesión que adoro, un marido encantador y unos hijos maravillosos. Pero al mismo tiempo soy consciente de que hay mucha gente que sufre y eso me incomoda. Es un poco raro y nada original, pero así me siento.
Y creo que la expresión artística es la única esperanza para mí y para los otros. Intento enseñar a mis hijos a expresarse porque es lo que nos diferencia de los animales, y también lo único que verdaderamente nos puede ayudar en la vida.
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