Por Redacción
Beber agua de lluvia tal y como nos cae del cielo, sin tratar, es seguro para la salud. Esto ha concluido un equipo de investigadores de la unidad de enfermedades infecciosas del departamento de epidemiología de la Universidad Monash, de Melbourne (Australia), el cual ha estudiado 300 hogares cuya principal fuente de agua para beber es el agua de lluvia que recogen en tanques.
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