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Información General Lunes 4 de Marzo de 2013

Conociendo la Colonia San José

AL SUR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

Ana Paula Rosillo

Por Ana Paula Rosillo

Los alemanes del Volga se instalaron en el país en varias localidades y zonas. En este caso recorremos el sur de la provincia de Buenos Aires, la Colonia San José, que con Santa Trinidad y Santa María comparten en Coronel Suárez, una comunidad que desde sus inicios demostró su predilección por conservar sus tradiciones y costumbres alemanas. 

San José es un pueblo rural que pertenece al partido de Coronel Suárez, ubicado al sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Geográficamente corresponde a la región pampeana y dentro de esta a la subregión de la llanura Interserrana y de Ventania, representada por una extensa planicie acompañada de un sistema serrano. Creada el 13 de abril de 1887, celebra en mayo las fiestas patronales o kerb, el Encuentro Regional del Acordeón, en junio la Fiesta de la salchicha, en agosto la Fiesta Provincial de la Carneada “Schlachtfest” y en noviembre la Fiesta Provincial de la Cerveza “Bierfest”. El escudo del pueblo San José fue creado en 2002 como símbolo que identifica a la comunidad, la identidad de sus raíces, valorando la fe, cultura y trabajo de aquellos que, siendo inmigrantes, apostaron al progreso como dignos hijos de este pueblo. La Iglesia representa la fe católica, el libro representa la educación y la formación. Las espigas representan la producción de tierras. El sol representa el amanecer de cada día sobre un prado verde lleno de esperanzas. El escudo está enmarcado con las banderas argentina y alemana.


POBLACION

El convenio firmado entre los primeros colonos y el Gobierno Argentino garantizaba para ello entre otras cosas, la educación elemental, en la que se enseñaba español y era obligatorio para todos los hijos de los colonos.

Todo comenzó cuando la compañía “La Curumalán” de Eduardo Casey, dona el terreno para la construcción de la primera capilla en 1888, dedicada a San José Obrero, construida totalmente en madera, sus dimensiones eran de 15 metros de largo y 16 metros de ancho. Desde Hinojo, el sacerdote Luis Servet, fue el que atendía periódicamente las necesidades espirituales de sus habitantes. La población fue creciendo con el tiempo y era necesario contar con un sacerdote en forma permanente. Luego se levantará el segundo templo de 38 metros de largo por 12 de ancho y en el año 1907 se ampliará nuevamente agregándose un crucero, dos sacristías, un coro y cuatro vitrales traídos de Burdeos, Francia. Progresivamente surge la iniciativa de crear un nuevo templo con mayores medidas y mejores dimensiones. De este modo el 8 de mayo de 1930 surge el nuevo templo, en el cual se colocan un total de 71 vitrales traídos de Europa.


EL TRAZADO, EL MOLINO Y LA ESCUELA

En enero de 1889 se realiza la mensura y el trazado urbano definitivo del pueblo sobre cuatro leguas cuadradas de la “Concesión Curamalán” perteneciente a Eduardo Casey, Emiliano Domínguez, Eduardo Castex, Pedro Piñeyro y Juan Ruiz Díaz. Los mismos fueron aprobados en junio del mismo año. 

El molino harinero fue una de las industrias más antiguas del lugar, fue fundado en el año 1900 por Martín Sieben y Juan Koenig. Años más tarde se modernizó la industria, instalándose el sistema europeo y un par de piedras moledoras. Se trabajaba 14 horas diarias, abasteciendo todas las necesidades del vecindario y zonas aledañas. Se hacían dos tipos de harina, una para galletas y otra para pan, además de fabricar sémola, afrecho, afrechillo y semitín. 

En el año 1909, las religiosas de la Congregación Siervas del Espíritu Santo, llegaron a la Colonia San José para crear una escuela, cumpliendo un mandato del pueblo y de San Arnoldo Janssen. Ellas eran las hermanas Cuzufixa Ana, Mercedes y Beatriz, quienes se alojaron en la casa de Guillermo Schwab. En los comienzos vivieron en una vivienda de adobe y en un galponcito de chapa donde daban clases en los primeros tiempos. Los maestros eran todos alemanes, ni docentes ni alumnos hablaban español. Según los relatos de Victor Hefner y Jacobo Hubert las clases comenzaban a las 8 de la mañana hasta las 11 y 30 y a la tarde de 14 a 16. Las mismas eran en castellano y alemán. Utilizaban el libro de castellano “Paso a Paso” y en alemán el libro “Deutsche Buch”. Había dos maestras, las hermanas Toxia, Guilina y Concepción. La escuela tenía un total de 35 alumnos, que a medida que avanzaban en los grados iban dejando para trabajar.


ALUMBRADO

Hasta 1927 el alumbrado de las viviendas se hacía por medio de velas, lámparas a kerosene, llamadas candiles, luego llegó la lámpara y posteriormente salió a la venta los faroles de Petromax. Las calles permanecían sin alumbrados hasta que se crea una usina privada que generaba corriente continua. El alumbrado público funcionaba por medio de farolas en las esquinas y algunas veces en la mitad de calle, a través de un alambre que cruzaba de vereda a vereda. El servicio normal era de 18 hasta 24 hs de la mañana, a la red domiciliaria, cortando el alumbrado público a las 24 horas. Y con posterioridad se comenzó a dar energía de 13 a 15 para posibilitar que las amas de casa pudieran usar planchas eléctricas, desechando las de carbón, las de hierro y las de nafta. En las fiestas patronales y en los días que los clubes organizaban bailes, la luz se apagaba a la 1 de la mañana, previo a un guiño de luz, quince minutos antes de la hora, para posibilitar el retorno a sus casas. Cuando se realizaba una fiesta de casamiento, los padres de los contrayentes debían abonar la ampliación del servicio, que normalmente era hasta las 24 horas. 

En 1967 la Cooperativa San José comenzó a suministrar energía eléctrica a los tres pueblos alemanes, luego se extendió a la zona rural, administrada por los propios usuarios, siendo San José la localidad elegida para ser la sede operativa y administrativa.


AVANCES

A los cincuenta años de su fundación, la colonia había crecido mucho, varias casas añejas desaparecieron y hubo una exagerada necesidad de construir casas modernas imponiéndose un estilo nuevo sin dejar las características europeas. Se crearon varios negocios de ramos generales y también tomaron auge todos los oficios, molinos harineros, talleres de herrería, carpinterías, hechura de carros, panaderías, todo gracias a la usina que puso en marcha la electricidad en calles y casas. 

En el año 1970 se crea un pensionado para mujeres a cargo de la hermana Joela que llegó desde Alemania, en 1983 se funda el Rotary Club Las Colonias, agrupando a las colectividades de los tres pueblos alemanes. En 1984 se refunda la cooperadora Policial, ese mismo año la Asociación Cooperadora de la escuela N° 3 crea el Jardín de Infantes N° 910 “San Francisco de Asís” y al año siguiente el Club Independiente se consagra por primera vez campeón de la Liga Regional de Fútbol de Coronel Suárez. En 1993 se inaugura la Plaza Sergio Denis y el Centro de Jubilados. Finalmente al inaugurarse la primera etapa del nuevo molino, en Avda. Alemanes del Volga 6137, se desactiva la antigua y tradicional fábrica, con lo que se cierra uno de los edificios centenares de la Colonia. Fuente: “San José. Partido de Coronel Suárez”. Centro de Investigaciones Territoriales y Ambientales Bonaerenses 2011.

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