Por Redacción
Actitudes humanas dignas del mayor de los desprecios suelen multiplicarse y tenemos evidencias a diario, muchas veces las víctimas de ellas son los propios humanos, pero en otras oportunidades, lamentablemente muchas más de lo deseable, el blanco de este repulsivo accionar son los animales.
Mirta de Lorenzini nos hizo llegar una conmovedora historia de la que son protagonistas una hembra y sus cachorros.
La madre, estando preñada fue abandonada en un basural de un pueblo vecino -una actitud repudiable-, un chico y su familia, que concurren al sitio a cirujear conmovidos por la hembra que, buscando afecto, se apegó al chico, decidieron llevarla a su casa, pero cuando dio a luz siete cachorros, en otra actitud censurable, la llevaron con sus crías a un asentamiento precario.
Aquí la familia perruna tuvo otra triste experiencia, los humanos que vivían en el asentamiento se fueron y los dejaron abandonados a su suerte.
Quien nos trajo la historia, compadecida por los animales se acercó al lugar, hizo castrar a la madre y pidió ayuda para los cachorros.
Alguien de una institución prometió contactarla con una veterinaria para que los atienda y los brinde en adopción, pero no cumplió. Ella sigue trasladándose día por medio a llevarles agua y comida, pero lo animales no están bien, han muerto dos, y quedan cuatro machos y una hembra.
Ante la situación recurre al corazón generoso de los rafaelinos para que reciban a los cachorros en adopción, puesto que si quedan en el paraje en el que se encuentran su fin está cercano.
Quienes quieran brindar su apoyo pueden comunicarse al teléfono 429067.
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