Por Redacción
La de Augusta y César, son dos historias parecidas, tristes, de abandono. Se trata de dos perros adultos, pequeños de tamaño, que fueron recuperados en la veterinaria Villa Mascotas y que ahora, para que se tenga un final verdaderamente feliz, aparezcan familias que los adopten. Es lo que falta para completar.
Augusta fue abandonada en el barrio Villa Rosas, con muchas heridas que ya estaban en estado de putrefacción. Gracias a una vecina que se apiadó de ella y la puso en manos profesionales como las de Gimena y Ale, fue recuperada. Pero claro, está bien de salud, pero triste de ánimo, le falta una familia.
La historia del pequeñín César es parecida, de abandono, olvido, carencias. Deambulaba por el barrio Belgrano, muy asustado, no dejaba siquiera acercarse, siempre temeroso, tal vez de ser castigado. Vecinos y proteccionistas lograron acercarse y fue recuperado, en la veterinaria, de heridas que había sufrido al ser atropellado. Ahora es un cariñoso y alegre pequeñín, pero llora y se lo ve triste. Necesita un hogar donde lo quieran y protejan, ya sufrió demasiado en la calle.
Estas dos tristes historias tuvieron un buen final en la veterinaria, gracias a la intervención de ARPA y El Amparo, pero falta completarla con familias que los adopten. Quienes deseen participar en este final feliz, pueden llamar al 15643565 o 435164.
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