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Información General Sábado 26 de Mayo de 2012

Buscando las raíces

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Redacción

Por Redacción

La necesidad de hallar su identidad - para quienes no la conocen- es algo perentorio y muchas veces  se torna una tarea frustrante y desgastante.

Desde estas páginas, en varias oportunidades nos hemos hecho eco de la búsqueda en la que están inmersas personas  que desean encontrar a sus familiares, como lo hicimos ayer con Liliana, cuyas  imágenes de distintos momentos de su vida fueron reflejadas en un aviso.

Pero, aprovechando el feriado e intentando encontrar a su familia biológica ayer, vino a nuestra ciudad, junto a su esposo, una hija y un primo y también llegó a nuestra redacción.

Hasta hace unos meses y por el lapso de 57 años Liliana vivió una vida normal junto a sus padres y sus hermanos, pero en el mes de febrero, a través de un mensaje dejado en el contestador de su teléfono le hicieron saber que era adoptada y que había nacido en nuestra ciudad, indicándole además una persona, a la que debía contactar  para que le aportase datos.

A esta altura de su vida, sus padres - los primeros que habría interrogado- ya están fallecidos, y sus hermanos nacieron después que ella se integró a la familia.

Entonces no le quedó otra salida que contactarse con la persona que le indicaron que era muy amiga de la familia, tanto que la consideraban en la parentela.

Esta persona le confirmó lo aseverado en el mensaje, haciéndole saber que a los tres días de haber nacido, una pareja integrada por una persona rafaelina y otra que era oriunda de Freyre, la llevó a la Capital Federal para entregarla a quienes fueron sus padres adoptivos.

Pero cuando uno está en la búsqueda de su identidad lo mueve el deseo de seguir indagando hasta conocer toda la verdad, entonces Liliana inquieta por su deseo y con una familia que la apoya, decidió venir a Rafaela. Con anterioridad se habían contactado con gente de Freyre, un sobrino de quien la llevara a Buenos Aires, y este le indicó la dirección donde vivía su tío y la de sus padres biológicos, todos en el mismo sector ciudadano.

En su primera incursión en Rafaela - si bien todavía no ha podido cerrar la historia- pudo confirmar algunos detalles, por antiguos vecinos, de quién sería su padre biológico. Este señor, separado, había formado pareja con su madre - una mujer chaqueña-, que tuvo a la bebé en el Hospital rafaelino, pero como la relación con el padre había finalizado, decidió entregar la hija y retornar al Chaco.

Como fruto de la visita de la víspera apareció en escena una hermanastra, por parte de padre, con la que tenía esperanza de contactarse y conocer, tal vez, algunos datos más certeros sobre su verdadera identidad.

Si bien todos los objetivos no fueron alcanzados- hasta ahora- , en esta ocasión podemos decir que la búsqueda tuvo buenos resultados, y se espera que pronto, Liliana, pueda conocer, verdaderamente sus orígenes.

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