Por Redacción
Benito es actor directo de una vida de castigo, desprecio y privaciones. Un desaprensivo motociclista lo atropelló y siguió su camino como si nada hubiese pasado, pero ahí quedó Benito, tendido en la calle gritando de dolor... A nadie le importó. Cuando pudo se incorporó y arrastrando su pata trasera con múltiples fracturas desapareció. Después de unos días la gente de El Amparo lo encontró, lo llevó a una veterinaria donde le realizaron una operación de la cual se está recuperando. Ahora, Benito enfrenta nuevamente el desprecio de su dueña, no lo quiere más ver. Se necesita con suma urgencia una casa de tránsito para que termine su recuperación, la familia que quiera ayudar, Benito no le va a dar problemas, es como todo galgo, muy manso, sumiso y tierno. Solo necesita una cuchita y tranquilidad. Es sólo hasta su recuperación. Comunicarse al teléfono 423883- celular 15675340 (no dejar mensaje de voz).
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