Por Redacción
En niños mayores y adultos se presenta con fiebre elevada, dolor de cabeza intenso, vómitos en proyectil (vómitos de aparición brusca no precedidos por náuseas), somnolencia y confusión mental, molestias con la luz (fotofobia), rigidez en el cuello a la altura de la nuca y cansancio marcado. En los lactantes y más pequeños se puede presentar con irritabilidad, inquietud, somnolencia y rechazo del alimento, o convulsiones.
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