Por Fernando Algaba
Un periódico altagraciense publicado en enero de 1954, La Verdad, edita un suplemento «Especialmente dedicado a destacar el poderío industrial de Alta Gracia», en el que hace gala de la asombrosa planta industrial de Productos Argentinos Terma. Es inevitable transcribir aquí la entrevista completa que le realizaron a Aldo Fertonani ya que representa un valor testimonial invalorable y un resumen esencial de la fábrica Terma.
Periodista: -Díganos, señor Fertonani, algunas palabras relacionadas con la planta industrial que ha tenido la deferencia de mostrarnos en sus más acabados e interesantes detalles.
Aldo Fertonani: -Evidentemente, debo remontarme a los tiempos en que mi recordado padre, don Juan (Francisco) Fertonani llegara a esta ciudad. Fue en 1930, conjuntamente con la familia instalando su primera fábrica de soda en este mismo sitio, la que por lógica escasez económica, era de muy reducida capacidad de producción. La lucha fue ardua y debimos, mi padre y yo, trabajar sin descanso para ganarnos el sustento, pues había que sortear los naturales inconvenientes de la iniciación.
Periodista: El señor Fertonani nos habla emocionado ante la recordación de su querido progenitor y nos relata pasajes interesantes de la vida de aquel hombre que demostró poseer una fuerza de voluntad y un temperamento poco comunes para sobreponerse a los inconvenientes que la vida suele deparar al ser humano, para poner a prueba su temperamento. Y quiere dejar expresado el reconocimiento que -aparte de todas las acciones generosas de su vida-, le debe por haberlo alentado en todo momento para seguir elaborando algunos productos de su creación, entre ellos, el hoy famoso Aperitivo Terma (Amargo Serrano). Ese aliento lo mantuvo firme y así llegó la consagración definitiva.
Periodista: -¿Y fue fácil el triunfo?
Aldo Fertonani: -Nada de eso. Debimos luchar con todas nuestras fuerzas para poder seguir desarrollando las actividades, pues contábamos sólo con la decisión de triunfar como tantos hombres que han estado animados de idénticos propósitos. El triunfo definitivo podemos decir que mi padre no lo pudo compartir, puesto que dejó este mundo cuando todavía podía esperarse mucho de él, ya que se hallaba en la plenitud de sus facultades. Tenía 60 años.
Periodista: -¿Y usted qué edad tenía?
Aldo Fertonani: -Yo había cumplido los 32 y de inmediato debí asumir la conducción de la fábrica, con todas las responsabilidades del caso.
Periodista: -¿Y cuándo llegó el triunfo consagratorio?
Aldo Fertonani: -La evolución de esta industria comienza recién en 1945 y es entonces cuando debemos dotarla de los elementos más modernos que en la época existían para la fabricación del Amargo y la Naranjada. La creciente demanda nos lleva a instalar la máquina descascaradora y exprimidora de naranjas, que permite la elaboración de 12.500 unidades por hora, separando cáscara, semillas y hollejo en forma muy acabada y eficiente.
Periodista: -¿Y para el Amargo Serrano?.
Aldo Fertonani: -En su elaboración entran diversos componentes naturales, los cuales se mantienen el tiempo necesario en la cámara de maceración que Ud. ha visto, y luego se dosifica con proporciones de otros elementos, entre ellos el agua, para conseguir adecuarlo al paladar más exigente.
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