Por Redacción
Sin estar presente, sin lugar y sin continuidad, fueron los tres subtítulos anteriores y son las faltas y fallas de la educación actual que rigen y acompañan los nuevos modos de enseñanza, impactan en gran cantidad de estudiantes, imponen nuevas reglas de juego y dejan atrás viejos modelos. Lejos de presuponer que todo pasado fue mejor, cabe preguntarnos hoy qué cambios reclama la realidad cotidiana desde las aulas, qué necesitan cada uno de los actores sociales involucrados en el quehacer educativo y, cuáles son los nuevos horizontes para propiciar un futuro que incida en necesidades y deseos compartidos desde la escuela entendida como cuerpo colectivo y social.
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