Por Redacción
Los colores nacionales, azul celeste y blanco, pudieron ser adoptados “en señal de fidelidad al rey de España, Carlos IV, que usaba la banda celeste de la orden de Carlos III… La cruz de esta orden es esmaltada de blanco y celeste, colores de la Inmaculada Concepción de la Virgen, según el simbolismo de la Iglesia” (B. Mitre). Las cintas celeste y blancas fueron símbolo de Buenos Aires, ciudad que seguramente debía a Carlos III el progreso alcanzado al ser declarada capital del virreinato por dicho monarca, colores que luego, con la decisión de Belgrano, se extendieron al país como símbolo nacional.
Aporte de la Secretaría de Educación de la ciudad de Rafaela.
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