Por REDACCIÓN
Por Marilú Colautti
El querido actor argentino dejó este plano de la existencia tras un accidente doméstico que lo tuvo internado por diez días.
Brandoni fue alguien que vivió por y para la actuación, con una entrega inigualable, ejercitándola con especial solvencia hasta sus últimos días, cuyas interpretaciones tenían una especial llegada al público argentino.
Dueño de un histrionismo sin par era capaz de interpretar una escena de alto dramatismo, arrancando lágrimas a la platea y en el mismo cuadro era capaz de salir con un chiste que devolvía la alegría al público.
Con eficiencia supo desenvolverse en las distintas especialidades de la actuación- cine, teatro, televisión-, dedicando su vida entera a la cultura, defendiendo especialmente la creación argentina. Además de ser valorado por su inigualable labor artística era valorado como ser humano, por ser buena persona.
Quienes lo hemos entrevistado en varias ocasiones sabemos de su honestidad intelectual y su coherencia. Radical de pura cepa, siempre actuó en consonancia con los postulados que defendía.
Precisamente defendiendo esos ideales enfrentó a la dictadura desde el escenario y cuando fue recuperada la democracia tuvo mandato para desempeñarse como diputado nacional, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Queda un legado de numerosas y fantásticas creaciones que vivirán en el recuerdo de un público que hoy, ante su partida , ha demostrado de distintas maneras su pesar y con admiración y reverencia expresaron la gratificación que los distintos trabajos que Beto Brandoni regaló a través de su trayectoria.
El velatorio, que está llevándose a cabo en la Legislatura porteña, recibe una multitud que va a despedir los restos del querido actor.