Por Néstor Clivati
Por Néstor Clivati
Se terminó lo sabático de un tiempo sin partidos determinantes ni exigentes; en los últimos meses La Scaloneta entre partidos de Eliminatorias, sin incentivos debido a lo prematura de su clasificación y los compromisos recaudatorios con rivales apenas testimoniales, no compitió con los dientes afilados. Ese ojo de tigre que tan bien desarrolló desde Qatar hasta mediados del 2024, con excepción de algún duelo con Brasil y Uruguay, todo se desarrollo en un clima tedioso y relajado.
Ya analizamos los motivos presuntos de una agenda de bajas calorías en la previa de la Copa del Mundo y entre razones y pretextos, Lionel Scaloni, no ha podido evaluar las respuestas de su equipo frente a obstáculos mayúsculos ni mucho menos y solo ha tenido como unidad de medida, en las grandes ligas donde juegan la mayoría de los jugadores que habitualmente son convocados, aquellos equipos de elite que los enfrentan, para mensurar sus niveles actuales.
Estas competencias fueron mostrando distintos perfiles competitivos de los futbolistas argentinos; en las ultimas semanas el promedio de actuaciones de muchos de ellos, dejó que desear y amplió la duda sobre la vigencia de quienes se pueden considerar, piezas indiscutidas o insustituibles para los grandes desafíos que se avecinan. Sin embargo y esto ya ocurrió en la previa de otros mundiales, hay un efecto sugestivo que se convierte en duda, en muchos casos, frente a lo cercano de ese debut en Kansas ante Argelia y el temor de perder por lesiones a los referentes de un modelo, que, por ahora, no conoce de reveses.
Esa distensión llegó a su fin, en 30 días la Selección Argentina, deberá poner en la arena de Lusail, el trofeo de Campeón de la ultima edición de la Finalissima, frente al equipo mas poderoso del momento, España, sí en Qatar, en el mismo estadio donde Messi tocó el cielo con las manos.
¿CÓMO ESTÁN LAS PIEZAS PARA ESTE NUEVO DESAFÍO?
Con esa incógnita ya develada de la presencia de Messi, el resto del plantel está, en gran parte, confirmado con una una lista de más de 50 futbolistas con nivel parejo y dentro de eso pueden estar todos.” Estamos alerta a lesiones o bajo rendimiento y en eso somos inflexibles, con todo el dolor del alma. No descartaría a ninguno de los que hemos convocado”, aseguró el propio Scaloni a principios de este año.
La única verdad es que los jugadores tienen que estar bien cerca de los partidos. Lo trascendental será a partir de marzo, desde ahí, Argentina necesita que estén bien y que lleguen en las mejores condiciones posibles. Con esto, las lesiones, la falta de continuidad o una merma en el nivel futbolístico puede condenar a cualquiera. De hecho, ya se sabe que Juan Foyth, campeón del mundo en Qatar 2022 y uno de los nombres que estaban en carpeta, se perderá el Mundial tras sufrir la rotura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda.
Por lo pronto, es coherente decir que un gran porcentaje de la lista está cerrada. Entre los arqueros, Emiliano ‘Dibu’ Martínez (Aston Villa) y Gerónimo Rulli (Olympique de Marsella), presentes en Qatar 2022, son una fija. En la defensa también hay indiscutidos: Nahuel Molina (Atlético de Madrid), Cristian ‘Cuti’ Romero (Tottenham), Nicolás Otamendi (Benfica), Lisandro Martínez (Manchester United) y Nicolás Tagliafico (Ajax). Además, Leonardo Balerdi (Olympique de Marsella) cada vez está más asentado y parece inamovible.
En el mediocampo, los “confirmados” son: Rodrigo De Paul (Inter Miami), Enzo Fernández (Chelsea), Alexis Mac Allister (Liverpool), Leandro Paredes (Boca) y Thiago Almada (Atlético de Madrid). Por último, tres delanteros son inamovibles: Julián Álvarez (Atlético de Madrid), Lautaro Martínez (Inter de Milán) y Messi, pero el resto de los cupos tienen varios contendientes.
Así, puesto por puesto aparecen nombres con más o menos chances de estar. Walter Benítez (Crystal Palace) sería el tercer arquero, pero la falta de minutos en su equipo podría hacer que sea reemplazado. En el lateral derecho, Gonzalo Montiel (River) por ahora se mantiene como alternativa a Molina. En el carril izquierdo, Marcos Acuña (River) regresó a la nómina tras varios meses de ausencia ante la falta de alternativas, pero pelea por un lugar con Valentín Barco (RC Estrasburgo) y Julio Soler (Bournemouth).
Más adelante, Exequiel Palacios (Bayer Leverkusen) es una fija si se recupera bien de la lesión miotendinosa en el aductor derecho, mientras que Giovani Lo Celso (Betis), quien se perdió Qatar 2022 por lesión, también tendría su chance. Nico Paz (Como 1907) y Franco Mastantuono (Real Madrid), las nuevas estrellas que ya forman parte del plantel desde hace tiempo, también estarían, aunque viven un presente contrapuesto: Paz es figura en Italia y Mastantuono casi no juega en España.
El tiempo dirá si aparecen más opciones. Scaloni sabe que la lista puede sufrir modificaciones hasta último momento, como pasó con la inclusión de Enzo Fernández en Qatar 2022, quien debutó en un amistoso apenas dos meses antes del Mundial y terminó siendo elegido como el Golden Boy (Mejor Jugador joven del certamen). Sin embargo, la Argentina tiene una ventaja enorme en ese sentido: las alternativas, en la mayoría de los puestos, sobran.
Para muchos el duelo ante los españoles el 27 de marzo en Doha, será una medida de máxima para conocer, el nivel competitivo real de La Scaloneta, otros, prefieren quitarle expectativa a esa final y evitar así que un resultado negativo, no dañe la confianza de un plantel que parece tener una pátina de acero desde que se sacó la mochila en la Copa América de Brasil, para pasar a fluir, como nunca antes un seleccionado nacional, mostró en todo el planeta fútbol.