Se vendió el bar "Los Santiagueños"

Locales 06 de mayo de 2013 Por Redacción
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Desde hace un tiempo, uno de los bares más tradicionales de la ciudad, y que todavía conserva su fachada original, fue puesto a la venta. Se trata de "Los Santiagueños", un histórico inmueble de barrio San Martín que aún hoy sigue siendo un lugar de encuentro para muchas personas que cotidianamente lo frecuentan.
La historia del boliche todavía guarda un pasado que merece ser reconstruido. Pero lo cierto es que con el correr de los años, fue teniendo diferentes propietarios, encargados y denominaciones. De todas maneras, desde hace unas décadas se ha hecho conocido por la procedencia de su antiguo propietario.
La intención de vender el inmueble lleva ya un par de meses y aseguran que ya se presentaron algunos interesados. Pero, por ahora, no ha logrado satisfacer las expectativas. Ocupa una esquina tradicional del barrio, en la intersección de Viamonte y Chacabuco, por lo que se convierte en un lugar propicio para el desarrollo de proyectos inmobiliarios. De todas maneras, se desconocen las razones que motivaron a los actuales dueños del lugar a desprenderse de la propiedad. Una vieja casona que responde al estilo propio de las construcciones de principios de siglo XX y cuyos pisos de madera aún se mantienen.
Actualmente, el bar sigue funcionando con su tradicional movimiento diario. Es muy común ver desde las primeras horas de la tarde cómo el lugar se va poblando de hombres que llegan en sus bicicletas a tomar el clásico vermut y a jugar una partida de naipes. Incluso, en el bar sigue funcionando la peña "Puerta Madera" en alusión a sus aberturas y al clásico paseo porteño.
De su estilo, no quedan muchos en la ciudad y los ejemplos conducen a los casos de "El Obrero" o "El Cordobés", todos ellos en barrio 9 de Julio.
Por "Los Santiagueños" han pasado infinidad de historias y charlas entre amigos. Quienes lo conocen, siempre tienen una anécdota para contar. Nunca se destacó por ser un lugar lujoso, pero siempre supo ofrecer la calidez propia de los boliches de pueblo.

GENESIS DE
INDEPENDIENTE
La historia del bar de Viamonte y Chacabuco, está ligada también al nacimiento del Club Independiente. Según el aporte realizado por Oscar "Petiso" Pautasso, la entidad (fundada el 17 de marzo de 1917) vio la luz en una pequeña "piecita", al lado del legendario boliche.
Allí, un grupo de muchachos se reunió para formar un club, al que originalmente llamaron "Invencible". En el patio del bar se empezaron a realizar algunas prácticas deportivas, y hasta festivales bailables. Según se cuenta, los resultados adversos, derivaron en una prematura ruptura del grupo.
Pero Don Atilio Farinoli, acompañado por algunos entusiastas que de ninguna manera estaban dispuestos a dejar de lado el proyecto original, caminó una cuadra y media -hacia el oeste- por calle Chacabuco, y en el 501, decidió fundar el Club Independiente, exactamente en el mismo lugar donde hoy sigue vigente.


Más sobre la historia de "Los Santiagueños"
Tras difundirse la información de la posible venta del inmueble donde funciona el bar "Los Santiagueños", uno de los más tradicionales de la ciudad, se pudieron conocer más detalles de la historia que encierra a este característico lugar de barrio San Martín.
Tal como se informara en la edición de ayer, se trata de uno de los primeros boliches que comenzó a funcionar en la ciudad. De hecho, según el informe elaborado por el artista local Oscar "Petiso" Pautasso, con motivo de una exposición que reunió a una serie de retratos de históricos inmuebles, entre ellos el de "Los Santiagueños", el bar comenzó a funcionar hace unos 120 años.
Entre las principales singularidades del lugar, cabe agregar que si bien fue recibiendo distintas denominaciones, siempre fue utilizado con esta finalidad. Entre los dueños anteriores aparecen apellidos como Formento, Trucco, Garrone, Sarmiento y Fermín Herrero, el dueño que terminó bautizando al lugar con el nombre que conserva en la actualidad.
Entre las anécdotas del lugar, vale la pena destacar los premios de truco que se organizaban allí durante los primeros años de funcionamiento. La particularidad es que se trataban de torneos propios, que no dependían de los famosos campeonatos organizados por Ben Hur en los diferentes barrios de la ciudad, con lo cual demuestra la importante convocatoria que se producía en el lugar.
En la actualidad, se conforman amenas mesas donde se juega al "tute", a la "loba" y también al truco, mientras se toman algunas bebidas como ginebra, caña (fundamentalmente por la mañana), vino, cerveza y ajenjo (por la tarde). Pero en ningún momento se sirve café.
Cabe recordar que desde hace dos meses, el lugar fue puesto a la venta y si bien varios interesados se mostraron interesados, por ahora se desconoce el destino que tendrá.

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