Unas 35.000 hectáreas destruidas por piedra y viento

SUPLEMENTO RURAL 21 de marzo de 2024 Por Redacción
La feroz tormenta que arrasó el partido de 9 de Julio en Buenos Aires, dejó daños de magnitud en instalaciones y rodeos, afectando estructuras de silos, alambrados, maquinarias y hasta hubo reportes de animales muertos arrastrados por el viento huracanado.
12 DESTROZOS
DESTROZOS. Campos, silos, instalaciones y hasta animales muertos, fue el saldo del fenómeno.

La letalidad del fenómeno climático que se dio en la tarde del martes 19 en el partido de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, causó grandes pérdidas en el área rural, especialmente en lo que se suele denominar ruta 5 al norte del distrito, según informó la Sociedad Rural de esa localidad.
El presidente de la entidad, Fernando Mato, ofreció un crudo relevamiento que alcanza un área de afectación severa de unas 35.000 hectáreas donde no quedó un lote de soja, maíz o pasturas en pie. Además, si bien en menor medida, se reportaron muertes de animales, que fueron arrastrados por el viento y afectados por elementos contundentes de estructuras que volaban a causa del viento remolinado, según detalló el programa radial “Acontecer Rural” del periodista Ciriaco Torres.
Mato comentó que el relevamiento no está cerrado por lo que puede haber más hectáreas dañadas, “esto va desde Facundo Quiroga, La Niña, Fauzón, Naón, y nos están informando también desde la zona de Corbett, esto casi en el límite con Bolívar”.
Por su parte, en el establecimiento “La Cruz”, en Estación Fauzón, “el daño fue mayúsculo ya que sólo se salvó la vieja estación ferroviaria y una vivienda que quedó en pie, el resto, la cola del tornado lo barrió o retorció como un papel”, dijo el puestero del lugar. “Me costó 35 años construir esto, y en cinco minutos, se destruyó”, comentó el administrador del campo, Walter Espirres. En la Cruz la piedra destruyó todos los lotes de maíz y soja, además dañó gran cantidad de montes que tiene la estancia.
Finalmente, el reporte indica que en la zona entre Carlos María Naón y Dennhey, el productor ganadero Hugo Mata dijo que nunca vio algo así, cómo “el viento apilaba unas 40 vacas preñadas a punto de parir en contra del alambrado, las levantaba y volteaba del otro lado; fue algo increíble”.

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