Las empresas del agro y un desafío: navegar con tormenta y llegar a la orilla

SUPLEMENTO RURAL 30 de noviembre de 2023 Por REDACCION
Con un escenario "complejo y dinámico", las empresas intentan subsistir como pueden. ¿Qué perspectivas hay para los negocios agrícola y ganadero? La visión del consultor Teo Zorraquin.
14 - HAY QUE SEGUIR

El escenario en las empresas es complejo y dinámico. Esa es la primera conclusión a la que arriba el analista y consultor, Teo Zorraquín.
"Complejo porque sigue la indefinición de variables importantes para ir destrabando las importaciones y las ventas de granos", expresó. Y agregó: "luego del balotaje, se pasó del dólar fernet (70/30), al dólar fifty fifty (50/50) para las exportaciones, mientras el dólar de importación se mantuvo en $350. Obviamente quienes tenían granos deseaban vender y con ese dinero cancelar deudas o comprar “algo” en pesos (por ejemplo insumos), lo que generó que el precio del disponible en los granos baje y no refleje plenamente esa ´mejora´". En este escenario, con cierta lógica, las empresas de insumos no dejaron cancelar deuda futura salvo la que vencía en el plazo acordado, además que la compra al contado tenía un sobreprecio y si se buscaba un precio razonable sólo era en canje a cosecha gruesa, donde en teoría las cosas deberían estar "normalizadas".
"Toda esta inconsistencia lo único que hizo es distorsionar precios de compra y de venta, y tener que gastar tiempo y energía en algo que debería ser habitual. No ayuda a nada ni a nadie. Mientras, las empresas de insumos y fertilizantes por el momento siguen con el mismo esquema del informe anterior, es decir sin que les habiliten las SIRA", remarcó.
Pero también explicó por qué catalogó de "dinámico" al contexto. "Comenzó la cosecha de trigo y cebada y eso hace que las empresas se enfoquen en lo físico. Lo mismo ocurre con los que tienen animales gordos para vender y los venían reteniendo. Lo que hace recordar que, pase lo que pase, el ciclo biológico no sabe de elecciones, candidatos y economía (por suerte), pero obliga a preguntarse, ¿qué hago con la cosecha?".
En ese sentido, debe señalarse que la mayoría de las empresas realizaron muy pocas ventas anticipadas y ahora se preguntan hasta cuándo tendrán que esperar para vender su mercadería. La lógica indica que será después del 10 de diciembre Y lo mismo con las ventas ganaderas, imposibles de retener mucho más tiempo. Pero, ¿cuánto más, hasta que se tomen las medidas y se vea y analice la repercusión de las misma? ¿cuándo se normalizará la importación de insumos y fertilizantes? La respuesta de Zorraquín refleja el nivel de incertidumbre que hay: "no lo sabemos, demasiadas incógnitas".

NEGOCIO AGRÍCOLA
El mercado de granos local no solo está divorciado de internacional, sino que además estuvo paralizado. La combinación de baja producción de la campaña 22/23 y la duda sobre quién ganaba el balotaje generaron este efecto. "No hay granos y el que todavía tiene algo se aferra a ellos hasta saber qué va a pasar", confirmó.
Esta situación está afectando seriamente, entre otros sectores, al complejo sojero que se estima posee un 73% de su capacidad ociosa, cifra nada menor, y también al sector de los alimentos para animales.
En cuanto a la cosecha de trigo, lleva un 27% de avance, y las estimaciones al momento indican una cosecha cercana a los 14,7 millones de toneladas, 2,5 millones más que el año pasado pero casi dos millones menos que la expectativa al inicio de campaña. "No hay mucho por hacer, esperar parece ser la consigna", analizó.

NEGOCIO GANADERO
El especialista reconoció que es un "complicado momento para tomar decisiones de largo plazo" para la ganadería. Y hay varios factores: "por un lado la expectativa de una devaluación del dólar oficial, lo que habitualmente genera una pérdida en el valor y los precios reales de la hacienda, con el agregado de un fuerte aumento esperado de costos de producción (suplementos, combustibles, insumos, arrendamientos). O sea que en el corto plazo la expectativa tiende a ser mala. A su vez, si estas correcciones de la macroeconomía funcionan, tenderá a recuperarse a mediano plazo la capacidad de compra del consumidor argentino, pero además si hay un único tipo de cambio y un cierre de la brecha cambiaria, se pondrá más competitiva la exportación de carnes. O sea que a mediano plazo las expectativas mejoran"
Esto se da en un marco donde durante el 2023 ha caído levemente el stock vacuno (en parte por la sequía) y además cayó la oferta de novillos y vacas al mercado, aumentando la oferta de animales más livianos (vaquillonas y novillitos). O sea, menos oferta actual y menos oferta esperada a partir de febrero. Y esto tanto en animales gordos como en terneros de invernada. Entonces es de esperar que ante una oferta algo menor y una demanda algo mayor los precios tengan una fuerte recomposición en términos reales. De todas maneras, aclaró que no se trata de un pronóstico, "sólo una tendencia esperada".
El precio del novillo actual está en el orden de los 1.000 $/kilo y sostenido, mientras que el precio del ternero se mueve entre los 1.200 y 1.400 $/kilo, en una época donde no abunda la oferta de invernada. Obviamente con esa relación de compra/venta arriba de 1,30 y un maíz que copiará la devaluación, el negocio del feed lot es más que vidrioso hoy en día. Los corrales todavía están bastante llenos y empiezan a vaciarse en diciembre/enero. Ahí empieza otro partido. La cría presenta precio de vientres preñados que van de los $300.000 a los $550.000, con una demanda moderada por parte de los compradores.
"Si se da el escenario descripto, en el 2024 deberíamos ver que el valor de los vientres se mantenga competitivo. Para un negocio biológico lento como es la ganadería, las distorsiones y cambios abruptos de variables no suelen ser buena noticia. Pero en este caso, si esos cambios llevan la economía a un sendero de mayor normalidad, estas noticias pueden ser alentadoras", concluyó.

REDACCION

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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