Efecto sequía: en un año, se redujo la "fábrica de terneros" en la provincia de Santa Fe

SUPLEMENTO RURAL 12 de octubre de 2023 Por REDACCION
Las condiciones climáticas adversas le pasaron factura a las hembras, pero también a las categorías de novillos y novillitos. ¿Qué perspectivas hay para lo que viene?
15 - CAÍDA

Actualmente, las existencias de ganado bovino en la provincia de Santa Fe representan un 12,0% del total de cabezas existentes en el territorio nacional, es decir, unas 6.025.086 cabezas de ganado vacuno. La participación del sector bovino provincial se mantuvo relativamente estable en un rango de 11,2 a 12,4% desde 2009. En la Tabla 1 se expone el stock de ganado bovino por categorías y por departamentos en la provincia. Así también, la participación sobre el total provincial, en base a datos brindados por SENASA.
Observando las categorías que predominan en cada departamento, éstas se distribuyen en función de las actividades principales que se desarrollan en cada uno de ellos. En la zona norte se desarrolla fundamentalmente la cría y en menor proporción la invernada. En la zona sur si bien ambas son las más importantes, cobra relevancia también la actividad de engorde a corral. Por su parte, en la zona centro de la provincia de Santa Fe, la proporción destinada a cría e invernada es prácticamente similar.
La caída en el stock de ganado bovino (enero-julio 2023 vs. enero-julio 2022) en el agregado provincial fue -en promedio- -1,5%, representando una pérdida de unas 89.953 cabezas totales. La disminución más significativa se observa en la zona norte de Santa Fe (-2,1%), en línea con la mayor liquidación de vacas y vaquillonas, categorías de mayor preponderancia en dicha región. En el mismo sentido, el sur provincial evidenció una caída promedio de -1,5% explicada fundamentalmente por las mermas conjuntas en vaquillonas, novillos y novillitos.
Respecto a los departamentos del centro de Santa Fe, se registró una suba en el stock de terneros (+1,3%) y novillitos (+2,1%), aunque en términos agregados fueron compensados prácticamente por la reducción en el número de vientres.
Un aspecto a destacar es la notoria disminución del número de vientres (vacas y vaquillonas) desde 2014 en adelante; en contraste con lo ocurrido a nivel nacional, que comenzó a caer recién a partir de 2019. En cambio, desde ese año hasta la actualidad, la situación en cuanto a la variación anual del stock de hembras, es análogo. Por su parte, en el caso de los novillos, priman las tasas de variación negativas en casi la totalidad del periodo bajo análisis tanto a nivel nacional como provincial.
Según información del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), los productores de la zona optaron por vender categorías menos productivas con intención de bajar la carga, aunque dicha situación no fue suficiente para recuperar la condición del stock de vientres. Además, la escasa oferta de pastizales en estado bueno y la falta de precipitaciones regulares serían factores condicionantes que limitarían la recuperación de los animales afectando la crianza de los terneros durante la primavera y el desarrollo de la próxima campaña de preñez. La combinación de todos estos factores podría brindar indicios de una posible entrada a un nuevo ciclo ganadero (en etapa de liquidación de vientres) en el territorio provincial, en línea con lo comentado previamente respecto a la situación nacional.

LA INDUSTRIA
En cuanto al eslabón industrial del sector, la faena en la provincia de Santa Fe aumentó un 3,7% en 2022 respecto 2021, alcanzando las 2.301.850 cabezas. En la misma línea, el crecimiento durante los primeros siete meses del 2023 ascendió a 8,9% en comparativa al mismo período de 2022. Este valor representó el 16,7% del total de cabezas faenadas en el territorio nacional, ratio idéntica a los dos años previos. Todo ello indica que la faena bovina en la provincia cierra el acumulado a julio de 2023 con crecimiento, aunque con existencias brutas en caída. Si bien, en este punto, cabe destacar que las variaciones mensuales en los últimos dos meses se mostraron a la baja, hecho que podría aminorar el crecimiento acumulado de cara al cierre del segundo semestre de este año.
En síntesis, en la provincia de Santa Fe, la combinación de factores climáticos adversos (la sequía) y la elevada faena generaron una reducción -respecto al stock a julio de 2022- de 39.800 hembras (-1,2%) y unas 60.000 cabezas entre novillos y novillitos (-6,0%). Por su parte, la categoría de terneros/as registró una suba en el stock de unas 11.300 cabezas.

EXPORTACIONES
En referencia a las exportaciones, según datos del IPEC, se observa un similar comportamiento al agregado nacional en el volumen de toneladas exportadas de carne bovina deshuesada, fresca y congelada; las cuales crecieron un 6,5%. Sin embargo, ante la caída de los precios de exportación (U$S/tn), el valor de las exportaciones por parte del sector bovino provincial cayó un 15,8%; unos 80,6 millones de dólares por debajo del período enero-julio 2022.
Dicha performance del sector cárnico exportador santafesino, se explica fundamentalmente por la mayor oferta de carne vacuna ante un ritmo creciente de faena, debido a una liquidación de existencias por las condiciones climáticas adversas, a lo que se suma una caída de los precios promedios de exportación, tal como se comentó al inicio.

PERSPECTIVAS
La zona núcleo y norte de nuestro país constituye una de las regiones más comprometidas en el área ganadera. Uno de los puntos característicos del actual ciclo fue el importante crecimiento de la actividad de los feedlots, lo cual permitiría que las pérdidas en la producción de carne bovina resultaran menores en los próximos meses. Aunque, los números de estos primeros siete meses del año dan cuenta del efecto negativo de las condiciones climáticas adversas, manifestándose en un incremento de cabezas faenadas (liquidación de stocks), con una baja de los pesos medios de faena (posible incidencia directa de la sequía).
Adicionalmente, un factor que genera preocupación es la creciente participación de hembras en faena -en niveles por encima al valor superior consistente con el mantenimiento del rodeo vacuno- desde la segunda mitad de 2018, combinada con una caída significativa de la parición. Situación que, de no revertirse en los próximos meses podría indicar señales de un posible freno del sector ganadero, tanto nacional como provincial, en el caso de que las expectativas de una posible recuperación de la demanda interna y externa se concreten en el último trimestre del año.
Por último, es de suma importancia que el sector ganadero no enfrente nuevamente un ciclo de liquidación de vientres, hecho que vienen advirtiendo diversas instituciones desde principios de este año y aún frente a un contexto nacional en el cual no se han desarrollado políticas o incentivos tendientes a atenuar dicha problemática particular.

REDACCION

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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