La mala política tiene sus costos y las empresas apelan al ingenio para subsistir

SUPLEMENTO RURAL 01 de junio de 2023 Por REDACCION
En el Congreso Maizar 2023 fueron muchos los expertos que pusieron sobre la mesa los obstáculos que afronta el sector, a partir de medidas que generan efectos negativos en la producción. La mirada y los consejos del reconocido consultor, Teo Zorraquín.
15 - PANEL DE EXPERTOS

En el Congreso Maizar 2023, desarrollado ayer en Capital Federal bajo el lema “Cocreando la bioeconomía”, dejó muchos mensajes esperanzadores de cara a lo que viene, teniendo en cuenta el enorme potencial que presenta la cadena maicera. Pero también, hubo lugar para poner sobre la mesa esos obstáculos que aquejan al sector y que, en definitiva, atentan contra el crecimiento y desarrollo no solo del campo, sino también la agroindustria.
Uno de los paneles tuvo una temática interesante, teniendo en cuenta los tiempos que corren. “La política como insumo del agro, ¿cuánto cuesta no usarla?”, fue el disparador para que expertos en mercados y economía analicen el escenario, con el correspondiente impacto en el sector.
De movida, todos coincidieron en varios factores que inciden fuertemente en los negocios y la actividad, a saber: atraso en el tipo de cambio, brecha cambiaria, cupos o prohibiciones a la exportación, falta de ley de semillas, fideicomisos en mercado interno, precios máximos, limitación a las importaciones, leyes ambientales restrictivas, deterioro de caminos rurales, conflictos gremiales que afectan costos de logísticas. En definitiva, se tratan de los costos de la mala política que sienten el agro y, por ende, la sociedad en su conjunto, entendiendo que los malos resultados del campo repercuten en numerosos rubros y estratos sociales.
“Si a los costos fiscales distorsivos” se le suma el impacto de las malas decisiones políticas, la estimación del sobrecosto generado es del 30%. Ese porcentaje al que nos han acostumbrado, son recursos que no se reinvierten, personas que no se emplean, tecnología que no se aplica, comunidades que no se desarrollan”, coincidieron los expertos.
Para el ingeniero agrónomo y el consultor Teo Zorraquín, la clase política “deberá tener una mirada de largo plazo entendiendo que el corto plazo te lleva a distribuir y el largo te lleva a ahorrar”. En ese sentido, remarcó que las retenciones impactan en la ecuación y son una pérdida de ingreso asumida ya, pero también mencionó que las intervenciones de los mercados atentan contra el potencial exportador.

EN QUÉ ANDAN LAS EMPRESAS
Mientras transcurre la cosecha de soja y maíz, sin sorpresas positivas en cuanto a rindes estimados, se trabaja en la construcción de la nueva campaña. Al respecto, el consultor indicó que las acciones o el foco que se pone depende si la estrategia es ofensiva o defensiva.
Existe un primer “puente” a superar, que es la siembra de fina (trigo/cebada). Dependiendo de la zona, el perfil de humedad acumulada es el que define. En líneas generales, salvo el sudeste y sudoeste de Buenos Aires, es posible que la misma se atrase, perdiendo potencial de rinde y además hará que en algunos casos se descarten lotes que ya estaban planificados, con la consecuencia lógica de la falta de ingresos para fin de año.
En cuanto a créditos tomados o a tomar, al transcurrir el tiempo la escasez de los mismos en pesos aumentó, al igual que subieron las tasas Lo que hace 30 días se analizaba si tomarlo o no porque parecía caro, hoy ya no está y parece baratísimo, fenómeno que seguramente se seguirá repitiendo.
“Los insumos en teoría están en tendencia a la baja de valor, pero por el riesgo de no poder importar los mismos (cosa que sucedió el último mes), se mantiene su precio por el momento”, indicó Y entonces la disyuntiva pasa a ser: ¿compro ahora o espero la baja? Pero si la espero quizás no hay disponibilidad, lo que hace que las empresas están tomando en forma más acelerada posiciones en insumos.
“Todo esto ante una red de distribuidores afectados por el impacto de la sequía no sólo en cuanto al cobro de la campaña anterior, sino en cuanto al stock no vendido como consecuencia de la misma (stock que tiene una alta probabilidad de baja de precio)”, explicó.
Otra disyuntiva se genera en la venta de granos disponibles, si tomar o no el dólar soja o dólar girasol o cebada y darle destino a esos pesos o esperar y aprovechar precios superiores y un tipo de cambio “incógnita”. O vender a futuro y calzar la operación del tipo de cambio en el dólar Rofex y descontar en algún circuito bursátil dicha venta y cobro anticipado. “Mucho para trabajar y pensar, en un contexto donde las distintas alternativas cambian a diario”, reconoció.

ESTRATEGIAS OFENSIVAS
O DEFENSIVAS
El experto percibe en los empresarios dos líneas de pensamiento sobre la estrategia para aplicar en un año como el actual: más defensiva o más ofensiva.
En líneas generales, una defensiva podría resumirse en frases como: “defiendo lo que tengo, me baso en lo financiero para decidir, minimizo inversiones, achico o mantengo la escala pero no crezco, mantengo foco en lo que sé hacer bien”. En resumen, surfear la ola esperando tiempos mejores.
En tanto, los que plantean una estrategia más ofensiva plantean cosas como “hay una oportunidad para crecer y ocupar espacios que deja la competencia, tomar créditos en pesos y hacer inversiones o aplicar tecnología apostando a una licuación, contratar gente valiosa que saldrá de otras empresas y adoptar una estrategia de innovación, aunque tenga riesgos”. En resumen, apuntan a preparar la empresa ahora para que cuando lleguen los tiempos mejores ya se haya picado en punta. “Ambas estrategias son válidas y el tiempo marcará cuál fue más exitosa”, concluyó Zorraquín.

REDACCION

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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