Se corta la tendencia y los valores de la hacienda comienzan a recuperar terreno

SUPLEMENTO RURAL 26 de enero de 2023 Por Redacción
Después de cuatro meses de caída real los precios empiezan a afirmarse y para los próximos meses se espera una oferta acotada que podría acelerar esa recuperación.
21 - RECUPERACIÓN

Tras cuatro meses de caída real, los valores de la hacienda parecen comenzar a afirmarse. En lo que va de enero, el precio promedio de la hacienda -medido a través del Índice General del Mercado de Cañuelas (INMAG)- aumentó un 5% respecto de diciembre. Si bien en términos reales la variación resulta mínima, permite romper con la tendencia a la baja que se venía registrando en los últimos cuatro meses del año que llegó a acumular una pérdida de valor real del 22% de agosto a diciembre.
Cabe recordar que el precio de la carne al mostrador se encuentra sumamente atrasado. Durante 2022, la carne vacuna aumentó menos de la mitad de lo que registró la inflación en alimentos (42% vs 95%) contra aumentos de otras carnes como pollo y cerdo del orden del 98% y 61%, respectivamente. En concreto la carne vacuna se encuentra barata en términos relativos, por lo que el consumo aún tiene margen para ajustar. Sin embargo, estacionalmente, no es el momento en el que se podría esperar un ajuste significativo de precios. El mes de enero es un mes de bajo consumo de carne en los grandes centros urbanos. El éxodo de las familias durante el período de vacaciones sumado a las altas temperaturas reduce la ingesta de carnes restando presión de demanda.
¿Pero qué está sucediendo entonces? Sencillamente cantidad no implica calidad. La elevada cantidad de animales que llegan al mercado con destino faena no logran satisfacer los requerimientos de la demanda. La escasez de lotes buenos, bien terminados, se percibe en el mercado y anticipa de algún modo la merma en producción de carne que se espera para los próximos meses.
Si se observan los kilos de carne obtenidos por res faenada en el último mes de diciembre la gráfica resulta más que elocuente; pasamos de obtener unos 233 kg por res en noviembre a 228kg en diciembre.
Aún con una foto anual muy positiva en términos de producción de carne por animal -con un peso medio de la res en 2022 de unos 232 kilos en gancho, unos dos kilos por encima del año anterior y 6 kilos por sobre el promedio del previo-, la evolución de los últimos meses del año enciende una luz de alerta en cuanto a lo que puede esperarse para los próximos meses.
Si bien el porcentaje de faena de hembras se vio ligeramente incrementado en los últimos dos meses del año, la participación no llega a superar el 45%, algo que aún no se encuentra dentro de lo que podría considerarse una tasa excesivamente extractiva para el stock. Sin embargo, lo que sí comienza a incidir fuerte es la menor cantidad de kilos de carne logrados en machos, especialmente novillos cuyo mayor período de invernada transcurre en los campos y novillitos terminados con una mayor proporción de grano, con caídas de peso que superan el 4% y 3%, respectivamente en el último mes.
Claramente esto no es más que el reflejo de la baja oferta forrajera que ofrecen los campos y a su vez, del dramático encarecimiento del grano que enfrenta el engorde a corral. En este sentido, aun con un cambio en el patrón de lluvias a partir de febrero/marzo, los campos tienen ya poco tiempo para lograr una recuperación efectiva previo a la llegada del invierno donde naturalmente la oferta forrajera se restringe. A su vez, aun pudiendo los corrales empalmar su abastecimiento con el ingreso de la cosecha de maíces tardíos, esto no asegura una relajación de los valores dada la cuantiosa merma que sufrirá la cosecha de maíz este año.
Por tanto, durante los próximos meses -dependiendo de cuánto se extienda esta seca- probablemente veamos una oferta de animales para faena muy elevada para la época del año, pero no por ello una demanda satisfecha en cuanto a calidad y terminación de la hacienda presentada.
Por otro lado, a medida que transcurran las semanas y algunas zonas menos afectadas por la seca comiencen a recuperar capacidad de retención, se empezará a ver un mayor movimiento de invernada liviana hacia estos campos lo que restringirá transitoriamente la faena, consolidando esta recuperación de valores que lentamente empieza a percibirse en el mercado.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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