Afirman que “los maizales de primera ya no se recuperan”

SUPLEMENTO RURAL 19 de enero de 2023 Por Redacción
En el centro norte provincial, la fotografía productiva es pavorosa. Además, en los cultivares de girasol, se registran daños graves por ataques de palomas y de cotorras. La soja, la sigue peleando.
19 COTORRAS

La secuencia de las imágenes del maíz temprano en diferentes etapas fenológicas, en los departamentos del norte, centro y sur del área del Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, nuevamente reflejaron el impacto de la ausencia de precipitaciones, déficit hídrico, heladas y marcada amplitud térmica con elevados registros diarios.
A pesar de las recientes lluvias de ayer, el maíz de primera ya no tiene chances de rendir acorde a las necesidades de reservas de nuestros tambos. “Fue el cultivo que acusó el mayor impacto y un presente muy complicado, sin margen de reacción, ante un improbable pronóstico general de precipitaciones”, reporta el SEA.
Hasta ayer, “el maíz se presentó con un 25 % en estado bueno, con lotes muy puntuales muy buenos, 50 % regular y 25 % malo, al margen de los cultivares que ya fueron picados/embolsados, enrollados o destruidos para una futura siembra”. Ante lo avanzado de las etapas fenológicas y con el paso de los días, las expectativas de reacción del cereal se fueron desvaneciendo y los posibles rendimientos serían inferiores a los obtenidos en las últimas campañas, repercutiendo en gran medida en todos los sistemas productivos.
El intervalo comprendido entre el 11 y el 17 de enero de 2023, tuvo como característica climática predominante, “temperaturas medias diarias acordes a la época” pero con una ola de calor sostenida por varias jornadas en el centro del área. “Las temperaturas superaron los 41 ºC y los montos pluviométricos registrados, fluctuaron desde mínimos de 01 a 05 mm y máximos entre 12 a 22 mm, con áreas sin precipitaciones”.
Además, en muchas regiones del norte, ha finalizado el período de las fechas o ventanas óptimas para la implantación de los cultivos tardíos o de segunda. La persistencia de elevados registros térmicos, nulas lluvias, pronósticos muy inciertos y con altísimos e importantes riesgos, los productores tomaron algunas resoluciones, que no se sembraría, por lo que se percibió en el sector que quedarían parcelas y/o superficies sin producción alguna”.
A la espera de la siembra
El maíz tardío se implantó en lugares muy puntuales, en escasos lotes, como consecuencia de algunos chaparrones y pocos milímetros de agua caídos. Si se cumple el pronóstico para este fin de semana, cabe esperar que en el departamento Castellanos se produzca un aluvión de sembradoras intentando salvar el ciclo, apostando a una confección de reservas tardías para entrar al invierno/primavera, con algo en la bolsa.
“Por los elevados costos para la realización del picado/embolsado y la baja calidad del material, algunos productores continuaron con la opción de la confección de rollos de las plantas enteras, que luego comercializarían con ganaderos”, relevó el SEA.
En tanto, “la soja tardía se avanzó en la siembra y luego se paralizó, como consecuencia de lluvias irregulares. Hasta ayer, se había logrado un 71 % de lo estimado, lo que representó aproximadamente unas 411.800 ha”.
El pronóstico
Para el intervalo comprendido hasta el 24 de enero, los pronósticos prevén desde su comienzo, nubosidad en aumento, inestabilidad climática, altas probabilidades de precipitaciones, variando con días soleados y temperaturas en ascenso hasta inicios del sábado 21, que variaría como consecuencia del ingreso de un frente de tormenta del sector suroeste – noroeste, con altas posibilidades de lluvias de muy variadas intensidades e irregular distribución geográfica y temperaturas medias diarias acordes a la época.
Las temperaturas fluctuarían entre mínimas de 20 a 28 ºC y máximas de 31 a 42 ºC.
Girasol bajo ataque
Condiciones climáticas que alternaron de inestables a estables en la semana y posibilitaron la recolección del girasol, proceso interrumpido por las precipitaciones ocurridas en la zona, luego se reinició y todo se normalizó. Los rendimientos promedios continuaron siendo variables y en gran parte bajos, por las características ambientales de estrés hídrico y térmico que atravesaron el ciclo. Los que oscilaron entre mínimos de 4 - 6 a 8 qq/ha y máximos de 18 a 20 qq/ha.
Los primeros se obtuvieron en los cultivares de ciclo corto, que fueron muy impactados por el clima que acompañó su etapa vegetativa.
El general, el estado de la oleaginosa prosiguió siendo malo a regular, bueno a muy bueno, dependiendo de las precipitaciones ocurridas en cada zona y la etapa fenológica en que se encontraba cada parcela.
Los girasoles mostraron menor desarrollo en las estructuras de las plantas y en el tamaño de los capítulos, lo que afectó y afectaría directamente el componente rendimiento.
En el norte, se reportaron severos ataques de cotorras y palomas, que afectan los ya de por sí, bajos rendimientos de la oleaginosa.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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