Exitosa prueba de un páncreas artificial en los diabéticos tipo 2

Notas de Opinión 18 de enero de 2023 Por Redacción
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Investigadores de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, probaron con éxito un páncreas artificial que podría servir como tratamiento para algunas personas con diabetes tipo 2.
El dispositivo es impulsado por un algoritmo que fue desarrollado por los científicos. Demostraron que a partir del uso del dispositivo, se redujo a la mitad el tiempo que los pacientes pasaban con niveles altos de azúcar en sangre y aumentó la cantidad de tiempo que permanecían en el rango objetivo de glucosa.
La diabetes es el resultado de la falta de insulina o la disminución de su acción. La insulina es una hormona que regula la glucosa (que es un tipo de azúcar) y, por tanto, la energía de las células.
En la diabetes de tipo 1, el organismo deja de producir insulina. Mientras que en la diabetes tipo 2, las células se han vuelto menos sensibles a la insulina, lo que contribuye a elevar los niveles de glucosa en sangre. La diabetes es una enfermedad que afecta a la salud de muchas maneras.
Con frecuencia, los signos y síntomas de la diabetes tipo 2 se desarrollan lentamente. De hecho, se puede tener diabetes durante años sin saberlo. Algunos de los síntomas son aumento de la sed, micción frecuente, aumento del hambre, pérdida de peso involuntaria, fatiga, visión borrosa, heridas que tardan en sanar, entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies, entre otros.
Si se consulta al médico y se accede al tratamiento integral, se reduce el riesgo de complicaciones de la diabetes. En la actualidad, 415 millones de personas padecen diabetes de tipo 2 en el mundo. Esa prevalencia supone un gasto sanitario anual de 760.000 millones de dólares.
La diabetes de tipo 2 hace que los niveles de glucosa -azúcar en sangre- sean demasiado elevados y se trata con una combinación de cambios en el estilo de vida -mejora de la dieta y más ejercicio, por ejemplo- y medicación, con el objetivo de mantener bajos los niveles de glucosa.
El grupo de investigadores de Cambridge buscó desarrollar otra opción de tratamiento. El páncreas artificial es un dispositivo que combina un monitor de glucosa convencional y una bomba de insulina con una aplicación desarrollada por el equipo.
Se ejecuta mediante un algoritmo que predice cuánta insulina se necesita para mantener los niveles de glucosa en el rango objetivo. Los resultados del estudio que hicieron los científicos fueron publicados en la revista Nature Medicine.
Los investigadores pertenecen al Instituto de Ciencias Metabólicas Wellcome MRC de la Universidad de Cambridge y desarrollaron el páncreas artificial para ayudar a preservar los niveles normales de glucosa en los pacientes.
El sistema combina una bomba de insulina y un monitor de glucosa con una aplicación creada por el equipo llamada CamAPS HX.
En 2014, investigadores de la Universidad de Montreal, en Canadá, habían presentado los resultados de un ensayo clínico con otro páncreas artificial en pacientes con diabetes tipo 1, los que fueron difundidos en aquella oportunidad en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology.
Los investigadores de Cambridge también habían demostrado anteriormente que las personas con diabetes de tipo 1, desde adultos hasta niños muy pequeños, pueden beneficiarse también con un páncreas artificial controlado por un algoritmo similar. También habían probado con éxito el dispositivo en personas con diabetes tipo 2 que necesitan diálisis renal.
En la revista científica se presentaron los resultados del estudio inicial del dispositivo en una población más amplia de personas con diabetes de tipo 2. Esta nueva versión del páncreas artificial para la diabetes de tipo 2 es un sistema de bucle totalmente cerrado.
“La administración de insulina en un bucle totalmente cerrado en personas con diabetes tipo 2 puede mejorar el control glucémico en comparación con la terapia de insulina estándar, sin aumentar el riesgo de hipoglucemia durante un período de 8 semanas de vida sin restricciones”, afirmaron los investigadores.
Para hacer el estudio, reclutaron a 26 pacientes de la Clínica Wolfson de Diabetes y Endocrinología del Hospital Addenbrooke. Los investigadores evaluaron el funcionamiento del páncreas artificial utilizando varias métricas. El primero fue el porcentaje de tiempo en que los niveles de azúcar en sangre de los pacientes se encontraban dentro del intervalo deseado de 3,9 a 10,0 milimoles de azúcar por litro.
Por término medio, los pacientes que utilizaron el páncreas artificial pasaron el 66% del tiempo dentro del intervalo deseado, frente al 32% de los pacientes que recibieron el control.
La cantidad de tiempo transcurrido con niveles de glucosa en sangre superiores a 10,0 milimoles de azúcar por litro fue un indicador secundario. Los niveles crónicamente elevados de glucosa aumentan la probabilidad de consecuencias potencialmente mortales.
Dos tercios (67%) del tiempo que los pacientes que recibían la medicación de control presentaban niveles elevados de azúcar en sangre; sin embargo, esta cifra se reducía a la mitad, al 33%, cuando se utilizaba un páncreas artificial.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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