Barrio Italia: crece el escándalo por la disputa de la conducción en la Vecinal

Locales 22 de noviembre de 2022 Por Redacción
Luego de las diferencias internas, desatadas ni bien asumió la nueva Comisión directiva, en marzo pasado, el clima beligerante fue en aumento y se sucedieron cruces, agresiones, imputaciones y denuncias policiales. La semana pasada un grupo decidió separar de sus funciones a la presidente elegida, Sabrina Ulman, quien rechaza de plano su apartamiento. El conflicto y la intransigencia de ambos sectores pone al borde de la intervención a la entidad.
Vecinal Barrio Italia

El caso más notorio, aunque las discrepancias se venían acumulando, que expuso la grieta y tensó los ánimos al extremo entre las dos facciones fue la refuncionalización de avenida Italia (el Municipio convirtió en mano única de avenida Brasil al norte y se realizaron intervenciones para ordenar el tránsito y ganar en seguridad) cuando la presidente, y algunos de la directiva se mostró, a decididamente a favor y el resto, la mayoría de los miembros de la CD se pronunciaron airadamente en contra.
El último viernes, el grupo que viene funcionando sin tener en cuenta la voluntad de Ulman, se reunió en la sede de la Vecinal y resolvió separarla de sus funciones, poner en su lugar a la vocal Griselda Álvarez, y emitir un áspero comunicado.
En el texto se mencionan a 4 reuniones obligatorias, no respetar el trabajo en equipo, defraudar normas de honestidad, realizar una falsa denuncia contra un colaborador de ese grupo y estar relacionada con personas de la gestión, que fue denunciada por irregularidades.
Además, se la acusa de realizar actos personales con pedidos de ayuda a comerciantes sin informar a ningún miembro de la comisión ni rendir gastos ni recaudaciones.
También, rechazan la actitud del Ejecutivo que desconocen la desvinculación de Ulman y los obligaban a incorporar al señor Gonzalo Gómez y a la señora Candela Medici como parte de la minoría soslayando que ambos formaron parte de la CD anterior y por ende son investigados en fiscalía por las anomalías denunciadas en su mandato. Se imputa a Gómez ser puntero político y haber agredido verbalmente a una integrante de nuestro grupo.
En otro tramo denuncian al Municipio por falta de controles a la gestión anterior de la Vecinal, por lo que “no entendemos qué sucede desde el Municipio que ahora tiene esta postura”.

LA RESPUESTA
En la vereda de enfrente Sabrina Ulman desconoció la decisión del grupo adversario, se considera aún en funciones y en un comunicado hace saber que “en relación al intento de querer destituirme del cargo de presidente vecinal de barrio Italia, cargo que democráticamente y gracias a los votos de los vecinos del barrio ocupo. Es nuestra intención compartir con los vecinos del barrio y ciudadanos en general nuestra respuesta a parte de la Comisión Vecinal y a los auto proclamados colaboradores ante tamaña barbaridad de comunicado que realizaron públicamente en las últimas horas”.
“No ha sido posible trabajar en armonía, dado que he sufrido constantes ataques por parte de los denominados colaboradores de la CV, e integrantes de la misma, de esta constan denuncias con fecha 15/06/2022 y 28/06/2022, como así también de cédula de prohibición de acercamiento, que dan plena fe de mis dichos”, afirma.
“Esto se debe a que en varias oportunidades se me ha solicitado realizar descargos y o pedidos a la CV saliente, lo cual me he negado ya que no contaba con la certeza y pruebas de las acusaciones que se realizaban. El detonante mayor es que en una de esas acusaciones formales y mediáticas realizada por el vicepresidente y redactada por una colaboradora, se me incluye sin mi consentimiento como testigo de la acusación directa a la presidente saliente. Al plantear mi rechazo hacia la forma de utilizar la comisión con fines no claros de parte de algunos integrantes y colaboradores, se me exige la renuncia”.
“Por tal motivo y ante las graves irregularidades y manejos con fines poco claros he llegado a solicitar de forma escrita y verbal a la coordinación de participación y relaciones vecinales, tome las medidas que la gravedad del caso requerían y se nombre un veedor y /o persona que garantice el normal funcionamiento y paz social en el seno de la comisión , para no llegar a mayores problemas y permitirme trabajar por el barrio y por el bienestar de los vecinos, ejerciendo el cargo para el cual fui elegida”.
El final está abierto aunque todo conduce a pensar que, más temprano que tarde, ante lo irreconciliable de la postura no quedará otra alternativa que una intervención.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar