Alfaro, entre Lechuga y el Profesor

Deportes 21 de noviembre de 2022 Por Néstor Clivati
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Clivati-Alfaro

(Periodista acreditado por LA OPINIÓN, Qatar 2022). - Todavía perdura la adrenalina de una apertura sobria pero colosal de esta Copa del Mundo en lo remoto de Qatar; la presencia de uno de los mejores equipos sudamericanos, según las posiciones de las últimas eliminatorias, con el aditamento para nuestra región, que Gustavo Alfaro sería bautizado por esta competencia, lo amplificaba todo.
Llegar a Al Byt, fue una odisea impensada por las combinaciones de Metros y Buses que permiten que miles de aficionados y periodistas, lleguen a ese estadio ubicado a unos 50 km de Doha. Las previsiones al menos para nosotros que debíamos llegar con la anticipación adecuada, fallaron rotundamente, el viaje desde la zona de La Perla, donde nos encontramos alojados hasta ingreso de la tribuna de prensa tomó más de dos horas, una peripecia que muchos debieron pasar por las características de las estaciones, la extensión del trayecto y la infatigable caminata para ingresar en el lugar preciso.
Todo aquí en Qatar es a escala planetaria y las obras viales llegan al infinito. Cuando comenzó el partido sentimos alivio y también emoción cuando la televisión oficial hizo los primeros planos de Lechuga, para nosotros, o el Profesor para los ecuatorianos, que profesan su fe; da la sensación que en general, el rafaelino se ha ganado una admiración que trasciende el resultado, que con orgullo hablan de las aptitudes de este entrenador, que además de dirigir en el ascenso en nuestro país, ayer estaba parado ahí como un hito en su historia, como una profecía autocumplida.
El juego fue muy pobre, lo poco lucido lo puso Ecuador que, a pesar de ser un combinado joven, no le tembló el pulso para, primero sobreponerse a un gol anulado por el VAR en el arranque del juego de manera absurda, sino de maniatar a los locales que llegaban con algunos pergaminos que animaron en la previa a los espectadores de esta parte del mundo.
El segundo tiempo fue un trámite, el equipo de Alfaro no se soltó lo suficiente para asestarle un par de goles más que bien le vendrían al momento de la clasificación en la fase de grupo. Todo terminó con una fiesta a la sudamericana entre los jugadores de la Tri y los 5.000 compatriotas que no terminaban de degustar ese buen trago del comienzo.

UNA PEQUEÑA HISTORIA DETRÁS DE ESTA FOTO
Traté de ubicarme en la primera fila de periodistas en la sala de conferencias y cuando apareció Lechuga, de forma distendida y pese a lo protocolar de la misma, saludó con afecto y hasta sorprendido por encontrarme a 15.000 km de nuestro pago.
Las preguntas las distribuye un agente FIFA que no me dio la oportunidad, van eligiendo al zar y a pesar de mis gestos y súplicas, todo terminó sin que yo le trasladara ese mensaje que tenía preparado, antes y seguramente por ver mis gestos hacia el moderador, en medio de la conferencia, ¿me mira y dice “Néstor no te dejan preguntar?”. pero ya era tarde.
Lo bueno empezó después.
Me llamó para darme un abrazo rompiendo el protocolo y frente a las miradas torvas de los organizadores, vino esta foto con la que se ilustra la crónica en el estrado de los entrenadores y detrás ese privilegio, vinieron los otros colegas que terminaron por desordenar como nunca antes, ese momento solemne.
Cronistas de otras partes de nuestro país, de Colombia, los ecuatorianos y con todos tuvo una respuesta y una sonrisa que reflejaba, en definitiva, el orgullo de un momento sublime para su carrera y para el fútbol de ese país. Se fue prometiendo una charla más distendida en la Conferencia de Prensa antes del partido frente a Holanda. Un Alfaro auténtico que hasta se permitió cometer una infidencia de vestuario, sobre la gesta y los rituales de guerra de los Espartanos y su sagrada defensa de los escudos, que antes de salir al campo, les bajó como arenga.
Ese, también es Lechuga o el Profesor que dio cátedra en el comienzo del mundial, más que sus jugadores.

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