Vecinos del Village del barrio Brigadier López llevarán sus reclamos al Concejo

Locales 17 de septiembre de 2022 Por Redacción
Ante las situaciones molestas y perturbadoras que deben soportar por el punto de reunión y encuentro en que se convirtió un predio sin urbanizar que está en el medio de ese sector, y por la falta de respuesta gubernamental a sus reclamos, los residentes del lugar acudirán al Cuerpo legislativo para hacer oír sus quejas y buscar soluciones.
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Para referenciar la zona conflictiva se debe referenciar que está comprendida entre las calles Méjico, al este, Los Cardos, al norte, y Viamonte, al oeste, sin calles ni urbanización hacia el sur.
Días atrás, en una nota con más de 40 firmas, de igual número de familias, los vecinos del Barrio Brigadier Lopez, zona Village, se dirigieron al presidente del Concejo, Germán Bottero, y por su intermedio a todos las y los ediles, para solicitarle una reunión para “poder plantear personalmente y en forma clara, los problemas a los cuales nos enfrentamos casi diariamente (suciedad que deja la gente que concurre a la cabecera de la pista del Aero Club, ruidos, autos mal estacionados, picadas de motos con escapes Iibres, alta velocidad de circulación, etc) y poder arribar a soluciones de manera conjunta”.
En atención al pedido y la magnitud de los inconvenientes, la contestación fue rápida y el encuentro quedó pactado para el próximo martes, a las 9.
En la misiva, los vecinos informan que en ese sector “el tránsito se ha incrementado notablemente, más aún siendo de paso casi obligado para acceder de la zona sur-este al centro de la ciudad, considerando que muchos conductores optan por este recorrido para evitar calles de tierra o ripio”.
A su vez, con preocupación, detallan que “los días viernes, sábados y domingos se IIevan a cabo picadas de motos, mayormente de adolescentes (se han filmado las mismas por vecinos del lugar) generalmente en los trazados de las calles Méjico y Viamonte, por ser estas las arterias más largas, y que lindan con la cabecera de la pista de aterrizaje del Aero Club, lugar atestado de gente los fines de semana (dejando bolsas y botellas de plástico y de vidrio, latas de cerveza, restos..de comida, etc) cuando en realidad su ingreso está prohibido al público, según carteles fijados en el citado espacio”.
“Por lo expuesto y la gravedad de la situación descripta, urge una reunión con ese Honorable Concejo y así plantear posibles soluciones que obliguen a los conductores a transitar en forma prudente, evitar accidentes y preservar la integridad de todos, principalmente de los niños y contribuir a la tranquilidad de los vecinos, que también tienen el derecho a descansar sin sobresaltos”.
En el final, recuerdan que “antes del presente pedido de reunión, se ha presentado un reclamo por nota firmada por los vecinos (una presentada por Mesa de Entradas en fecha 04/06/2021 y otra al Concejo Municipal con la misma fecha, y cuyas copias se acompañan a la presente) y antes de ello, se han realizado numerosos reclamos informales, por vía telefónica, verbal, etc., no habiéndose obtenido aún una respuesta positiva hasta el dia de la fecha”.
“TODO SE ESTÁ
DESCONTROLANDO”
Para tener un mayor panorama de las circunstancias que afectan a los vecinos del Village, diario La Opinión conversó con Martín Brarda, quien en primer lugar, aclaró que “hace más de un año ingresaron una nota (ante Intendencia y el Cuerpo legislativo) pidiendo una serie de medidas, pero no se cumplió casi con ninguna, por ello ahora pedimos que nos reciban para que busquemos y acordemos una solución conjunta”.
“Acá -continuó- la cuestión no es que esto está cada vez peor y en cualquier momento puede ocurrir un accidente grave y con consecuencias que lamentar; de hecho ya hubo varios, porque hay excesos de velocidad en las motos y ni hablar de las picadas a cualquier hora de la noche, Otra veces, son chicos con motos en duro a las 2 o 3 de la madrugada, que te despiertan con el ruido y esto provoca que el ánimo de los vecinos está cada vez más alterado. Sin ir más lejos, hace poco uno me comentó que tuvo un fuerte entredicho con alguien por una situación que le molesto y no se puede vivir al borde de una pelea”.
Y a la hora de enumerar los pedidos hechos y no satisfechos contó: “les pedimos reductores de velocidad en la curva cerrada que conecta calle Méjico con el bosquecito Besaccia, porque la toman a 70/80 kilómetros por hora y me han comentado frentista que en un par de ocasiones casi atropellan chicos de muy corta edad, pero no hubo respuesta”.
Asimismo, Brarda indicó que debido a que las calles son angostas, “solicitamos que analicen convertirlas en mano única, pero también más controles con presencia de guardas. En algún momento mandaron guardas, con los conos, y la gente empezó a circular más despacio, pero al tiempo no vinieron más. Esa es la realidad”.
En otro tramo de la charla, el vecino, narró, con indignación, que “alguna vez ante un llamado para pedir presencia de guardas nos recibieron como respuesta que en Rafaela el tránsito es un caos en todos lados de la ciudad. ¡Pero acá estamos hablando de controlar solo tres cuadras!”
Igualmente, sostuvo que “permanente se ven motos con tres y hasta cuatro ocupantes, sin casco, y eso se puede controlar fácilmente, pero parece que no se quieren controlar”.
A su vez, describió situaciones poco agradables que viven los fines de semana porque "vienen, comen, dejan botellas de vidrio, de fernet, plásticas, bolsas, ya no es que la gente viene a tomar mates, porque eso no molesta, pero ponen música a todo volumen. A la noche lo mismo, ruidos, gritos, chicos que orinan en los frentes de las viviendas. Vemos que esto se está descontrolando y queremos una solución, y no es que queremos cerrar el barrio, solamente pretendemos una convivencia tranquila, nada más”.
Brarda denunció también que cuando se mudo a su lugar de residencia actual “había carteles, como es una cabecera de pista de avión y no puede haber ni árboles, que decían ‘prohibido el ingreso’, pero la misma gente los sacó y esto ya se lo hemos advertido porque un fin de semana un avión que aterrice mal va a matar a mil personas. No sé si la solución es tejidarlo o hacer un zanja más ancha, o controlar, al menos sábados y domingos con guardas, pero no se puede seguir así”.
“La preocupación también pasa por la cuestión seguridad porque entre tanta gente no se sabe si alguno está estudiando el terreno y los movimientos de quienes vivimos en el barrio”, dijo con inquietud
En el final, reveló que “existe confusión sobre el dominio del terreno y queremos que nos aclaren un poco la situación”

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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