Poemas para no olvidar

Información General 06 de agosto de 2022 Por Redacción
LIBROS Y AUTORES
18 poemas

Por Hugo Borgna

“Poemas olvidados” es el título del poemario -de edición de autor- de autoría de Edgar María de la Fuente. En 70 páginas, donde fluyen la idea y las palabras sensitivas. Las desarrolla y da vida ideal el autor en 34 poesías en que habita a gusto la sensación lábil, esa que intenta la búsqueda del misterio escondido al igual que en otras publicaciones de su autoría (“Crónicas de la Historia Argentina” (de 2003) y “Cantos de Amor y Patria)”.
“…sus cuerdas añoran cantos / gorjeos que se derraman / gemidos, que desde el alma arrancan / y se pierden en la brisa / sutil de la madrugada” (A una guitarra olvidada, página 16).
Dos naturalezas (la de las sensaciones humanas y la que viene con el mundo) habitan este conjunto armónico que parece transmitir luz y claridades sonoras. Para mostrarlo, De la Fuente se vale de figuras poéticas y de metáforas que se perciben fluyendo rítmicamente al compás de la creatividad más sensible (“…sentado en su borde mi pierna es un péndulo / que rítmicamente se hunde en su espejo / ¡Ah… que frescura de vida envuelve mi pie! / puntos suspensivos de agua caen y hacen…¡plic!… en el río / Me invade el reposo…mis venas ya laxas / tienden a escaparse, bajar el barranco y unirse… al río” (El río, página 24).
En la obra poética de Edgar de la Fuente es dable observar, además de la belleza íntima y formal, resultado de una técnica impecable, que ha bebido en la sensibilidad más profunda, y el valor humanístico en el mensaje. El ser humano es un ente nuevo, surgido de una visión que generosamente percibe y muestra un camino: ha eludido los lugares comunes, logrando una conjunción aérea y casi tangible (“…las gaviotas / en la seriedad de su medio luto / velan a la orilla del mar / la muerte de las olas / y la agonía de la espuma” (Gaviotas, página 41).
El ámbito ideal para los seres creativos, como Edgar María de la Fuente, es la libertad. Protagonistas concretos son las aves y los elementos naturales, tengan o no movimiento. Las alas alimentan el mundo interior y la elaboración, delicada y precisa, de los versos libres dan a este conjunto de ideas gobernadas por la poesía una personalidad clara y luminosa. Resulta placentero ir absorbiendo, línea a línea, este mensaje que se apoya decididamente en la visión personal y desde allí pone límites (aunque admitiendo su imprecisión) a la idea armónica conceptual.
A pesar de que ubique geográficamente lugares (Suardi, Micaela Cascallares, Orense, Balneario Reta) se percibe al autor, como ser humano producto de todo lo que puede definirse como naturaleza, generando reflexión y vuelo.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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