Humedales sin ley

Editorial 02 de agosto de 2022 Por Redacción
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A una década de la presentación del primer proyecto de ley sobre humedales en el Congreso de la Nación no se ha avanzado nada. No hay ley. Los legisladores pasan, más allá de muchos que están atornillados por siempre a sus escaños, pero no hay consenso en torno a una problemática central, más aún considerando que los temas ambientales han ganado consideración en la agenda pública. 
Diputados nacionales y organizaciones ambientales, sociales y científicas presentaron nuevamente a principios de febrero pasado, en la Cámara baja, el proyecto de ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para el uso racional y sostenible de los Humedales. La iniciativa había perdido estado parlamentario por tercera vez a finales del 2021 a pesar de que lleva más de una década de reclamos. En 2016 había logrado media sanción en el Senado, pero no logró convertirse en ley. 
La iniciativa tiene como objetivo resguardar ecosistemas, reservas de agua dulce, flora, fauna y la casa común que habitamos, en palabras del papa Francisco. El proyecto propone, entre otras cuestiones, penalizar los incendios intencionales en estos territorios; y regula la aplicación de sustancias contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier origen, fumigaciones incluidas. También, crea un Inventario Nacional de Humedales, que consiste en un mapa que daría cuenta de dónde están los humedales en Argentina, qué características tienen y qué función cumplen en cada lugar; entre otros puntos.
La sanción de una norma que proteja y regule el uso de los humedales -que representan el 21% del territorio nacional- es reclamada además por distintas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Greenpeace, Amnistía Internacional, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Eco House, entre otras. Más allá de este lobby en apariencia potente, no se registraron avances, quizás porque del otro lado hay intereses todavía más poderosos. 
El proyecto ingresado cuenta con fuerte respaldo de la sociedad civil porque, se afirma, surgió del debate, del diálogo y de audiencias en las que participaron al menos 380 actores interesados en sumar su aporte para elaborar una ley integral, con mirada federal, definiciones y objetivos concretos en cuanto a su uso racional y sostenible, y el reconocimiento de su identidad y su valor.
Ahora nuevamente hay focos de incendios en las islas del Delta del Paraná, cerca de Rosario, que involucran a las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación puso a disposición nuevos recursos para combatir los incendios, con un equipo integrado por tres aviones hidrantes, tres helicópteros, un avión observador y una dotación de brigadistas forestales pertenecientes a la Administración de Parques Nacionales (APN) y a la Policía Federal, con embarcaciones propias.
Y así estamos, sin ley a pesar de la gravedad de las problemáticas ambientales. Cabe recordar que en lo que va de este año, solo en Corrientes, una de las provincias más ricas en estos ecosistemas, se quemaron más de 900.000 hectáreas con el consiguiente perjuicio.
Sin embargo, un nuevo frente de tormenta en materia legislativa se abrió en el horizonte. Porque al proyecto existente en el Congreso con fuerte consenso social ahora se le suma otra propuesta oficial del Ministerio de Ambiente de la Nación, presentada en el marco del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema). 
El proceso legislativo de la Ley de Humedales necesita avanzar con la mayor celeridad posible y participación social. Se requiere y decisión política en apoyo al proyecto consensuado por el pueblo, puntualizaron recientemente las organizaciones que integran la Multisectorial por los Humedales, criticando así el borrador del Gobierno nacional. No quiere cualquier Ley de Humedales y por eso apoya al proyecto consensuado a través de un proceso abierto, transparente, colectivo, interinstitucional y multisectorial promovido por la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de Diputados en 2020.
Lamentablemente, después de 10 años, poco se ha logrado. Y por lo que se observa aún hay mucho camino por recorrer. 



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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