Rama negra: una maleza que obliga a tomar recaudos incluso en un año Niña

SUPLEMENTO RURAL 07 de julio de 2022 Por Redacción
En campañas donde las lluvias escasean, es posible que las emergencias de la maleza se den de forma más tardía. Recomendaciones para estar atentos en un invierno seco.
20 - RAMA NEGRA

En términos generales, rama negra (Conyza spp.) presenta una emergencia prolongada, con un pico marcado en el otoño y otro de menor magnitud, pero también considerable, en la primavera. Esto varía año a año según regiones, cultivo antecesor, nivel de cobertura, etc.
En campañas como la actual, donde las lluvias escasean en gran parte de la región, desde AAPRESID advierten que las emergencias pueden darse de forma más tardía. “No hay que confiarnos de los inviernos secos y seguir apostando al monitoreo, práctica indiscutible para hacer un manejo lote a lote”, indicaron los expertos.
Las semillas de rama negra precisan de luz para su germinación y las plántulas sólo pueden emerger a una profundidad menor a 2 cm, por lo que no compiten bien bajo condiciones de alta cobertura. Presentan baja dormición, lo que hace que la expectativa de vida en el banco de suelo sea limitada. Otra característica es que su tasa de desarrollo vegetativa está influenciada por las temperaturas, siendo necesario 78 GD/hoja. Así por ejemplo, los nacimientos de inicios del otoño tendrán un desarrollo inicial más rápido que las emergencias en un invierno frío como el actual, y donde se podría presumir una ventana de control con tamaño pequeño de maleza más amplia.
Esas diferencias de “velocidad de crecimiento” resultan aún más marcadas con las emergencias de primavera donde la maleza comienza a elongar rápidamente, sin desarrollar la roseta típica que hace en otoño e invierno. Esto obliga a monitorear, no “dormirse” en el diagnóstico y no demorar los tratamientos para tener controles eficaces.
“Nunca es bueno descansar en una única acción de control, mucho menos si se trata del manejo químico de una maleza con alta performance adaptativa y con resistencias confirmadas a más de un grupo químico”, señalaron desde la institución. Cabe destacar que Rama negra es una de las principales malezas a nivel nacional, expandiéndose por casi toda la superficie agrícola argentina. Las resistencias confirmadas incluyen el glifosato e inhibidores de las ALS, a las que se suma una sospecha de resistencia múltiple a Glifosato, ALS, hormonales (2,4 D) y PPO (Saflufenacil).
“Ante la pérdida de herramientas químicas, el resto de las prácticas cobran relevancia. Los cultivos invernales (de renta o de servicios) son una de ellas, pero debe ajustarse su manejo si se busca lograr un control temprano de malezas. Esto puede lograrse con especies competitivas y de rápido crecimiento, con uso de altas densidades y siembras uniformes. La complementación de estos con herbicidas residuales sería una buena alternativa si no se parte de lotes muy limpios”, explicaron.
En los lotes que no contemplan la siembra de cultivos invernales la condición particularmente seca de la campaña posiblemente permita llegar, solo con la aplicación de barbecho largo en el mes de abril a los tratamientos primaverales, realizando aplicaciones de control sobre las plántulas nacidas en el pico de emergencias durante el mes de agosto, condición no habitual en campañas típicas.
Para un mejor análisis sobre los activos usados para el control de Conyza sp. conviene separar aquellos herbicidas que presentan control preemergente con efecto residual de los nuevos nacimientos y los postemergentes de la maleza.
Hay que entender que para que estas herramientas sigan siendo útiles es vital rotar y mezclar activos. En esa línea, existen aún varios herbicidas inhibidores de ALS que ejercen buenos controles en ambos posicionamientos
Control preemergente de la maleza: En estos casos es quizás donde más se extrañe la pérdida de los ALS, ya que hay pocas opciones tan eficaces para su reemplazo, especialmente a costos similares. Dependiendo del cultivo posterior varían las opciones, siendo la residualidad esperable diferente según el activo y muy dependiente de la dosis utilizada. Existen alternativas como: atrazina, terbutilazina, amicarbazone, flumioxazin, diflufenican.
Control postemergente de la maleza: En este caso el principal factor a considerar será el tamaño de la maleza, esperándose mejores controles cuanto menor sea el mismo Las condiciones de humedad de suelo y ambiente influyen también en los resultados.
Dentro de los quemantes, se pueden mencionar a los clásicos paraquat, glufosinato de amonio y PPO como saflufenacil, carfentrazone y piraflufen. Las triazinas en postemergencia podrían considerarse también, ya que funcionan de manera similar.
En postemergencia de los cultivos de trigo y cebada, puede usarse una mezcla de hormonales, a las que se puede sumar algún quemante registrado en trigo.
La calidad de aplicación es clave en los tratamientos postemergentes, más aún cuando se incluyen quemantes, que son productos de contacto que requieren buena cobertura de gotas. La situación que normalmente presenta mayor dificultad es luego de la cosecha de maíces tardíos, porque la maleza se encuentra cubierta por la chala y con un tamaño considerable.

RECOMENDACIONES
Más allá del activo elegido, hay algunas cuestiones a no descuidar: conocer los momentos en que nacen las malezas para planificar una estrategia de manejo; controlar cuando la maleza es aún pequeña; las condiciones de humedad de suelo y ambiente que afectan el resultado; lograr una buena implantación de los cultivos invernales, teniendo en cuenta que la maleza es muy sensible al sombreado; el uso en conjunto de cultivos invernales con herbicidas residuales son un buen complemento; asegurar calidad de aplicación: clave en los tratamientos postemergentes, más aún cuando se incluyen quemantes; rotar y mezclar activos de diferentes sitios de acción.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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