La Corte Suprema de los Estados Unidos revocó el derecho constitucional al aborto

Internacionales 25 de junio de 2022 Por REDACCION
En un giro histórico, el Tribunal Supremo revocó ayer la sentencia Roe vs Wade de 1973, que durante casi medio siglo garantizó el derecho de las mujeres al aborto, con lo que dejó en manos de cada estado la postestad de autorizarlo o no.
24-Corte Estados Unidos

La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora,  revocó este viernes la sentencia Roe vs. Wade de 1973, que durante casi medio siglo garantizó el derecho de las mujeres al aborto en el país, con lo que dejó en manos de cada estado la potestad de autorizarlo o no.
Veintiséis de los 50 estados ya han aprobado o aprobarán leyes que prohíben el aborto, mientras que otros han promulgado medidas estrictas que regulan el procedimiento. "La Constitución no hace ninguna referencia al aborto y ninguno de sus artículos protege implícitamente este derecho", escribió el juez Samuel Alito, en nombre de la mayoría, en el fallo de la Corte. Roe v. Wade "debe ser anulado", añadió.
"Es hora de devolver el tema del aborto a los representantes elegidos por el pueblo", a los parlamentos locales, escribió Alito, un mensaje muy parecido al que se filtró en mayo pasado en los medios provocando importantes manifestaciones en todo el país.
Desde entonces la situación era tensa en las inmediaciones del alto tribunal, acordonado por las fuerzas de seguridad para mantener a distancia a los manifestantes, que este viernes volvieron a acercarse al lugar después de que se conociera el fallo.
¿Cuántos abortos se practican al año en EE.UU.? El número de interrupciones voluntarias del embarazo aumentó un 8% entre 2017 y 2020, según Guttmacher Institute, un grupo de investigación sobre salud sexual y reproductiva. En 2020, se practicaron 930.160 abortos en Estados Unidos, desde los 862.320 de 2017. El 20,6% de los embarazos fueron interrumpidos en 2020, frente al 18,4% en 2017. La cifra varía por Estados. Misisipi, por ejemplo, registró en ese periodo un incremento del 40% de casos, y Oklahoma, del 103%. En Misuri cayeron el 96% en ese periodo.
Cinco de los seis jueces conservadores del tribunal, de nueve miembros, firmaron la opinión de la mayoría: Clarence Tomas, Samuel Alito, Brett Kavanaugh, Neil Gorsuch y Amy Coney Barret; mientras que tres disintieron: Esteban Breyer, Sonia Sotomayor, y Elena Kagan. Los tres jueces que votaron en contra criticaron duramente a la mayoría y lamentaron la decisión.
"Con tristeza, por esta Corte, pero más por los muchos millones de mujeres estadounidenses que hoy han perdido una protección constitucional fundamental: disentimos", sostuvieron, según consignó la cadena de noticias CNN. Además, expresaron su preocupación de que algunos estados "puedan impedir que las mujeres viajen fuera del estado para abortar, o incluso que reciban medicamentos para el aborto fuera del estado".
"Algunos pueden criminalizar los esfuerzos, incluida la provisión de información o financiación, para ayudar a las mujeres a obtener acceso a los servicios de aborto de otros estados”, añadieron.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, no se unió a la mayoría pero escribió en una opinión concurrente en la que manifestó que no habría revocado Roe vs Wade, sino que solo habría ratificado la ley de aborto vigente en Mississippi desde 2018, que prohíbe los abortos después de la semana 15 de embarazo.
La sentencia final -de 213 páginas- es muy similar a la que se filtró a principios de mayo, en la que Alito expresa en lenguaje muy despectivo su rechazo al fallo Roe vs Wade, aunque agrega unas líneas dirigidas a los disidentes de la Corte. "La disidencia (...) no puede demostrar que el derecho constitucional al aborto tenga algún fundamento, y mucho menos uno 'profundamente arraigado', 'en la historia y tradición de esta nación'", escribió Alito.
La sentencia negativa del Supremo deja en el aire el acceso a la interrupción del embarazo a los 36 millones de mujeres en edad fértil que residen en 13 Estados del país. Esos Estados disponen de leyes desencadenantes (o leyes gatillo, como se las conoce en inglés) que prohíben automáticamente el aborto en el primer y segundo trimestre tras la decisión del Supremo, según publicó El País. En otros en siete Estados, la ilegalización puede ser inminente y en 10 más, el acceso a un aborto legal queda en entredicho, según varios grupos de salud sexual y reproductiva. El país quedará partido en dos: los Estados prohibicionistas y otros 20, en los que viven 26 millones de mujeres en edad reproductiva, gobernados por demócratas.
Roe v. Wade se refiere al fallo de 1973 que estableció el derecho constitucional al aborto antes de la viabilidad fetal que, según la mayoría de los expertos, ocurre alrededor de las 23-24 semanas de embarazo, y la decisión fue reafirmada en 1992, en Planned Parenthood vs. Casey. 
La sentencia conocida este viernes es el resultado de un esfuerzo realizado durante décadas por los críticos del aborto, que buscan devolver más poder a los estados, y que se pudo materializar gracias a la sólida mayoría conservadora que quedó en la Corte Suprema tras el paso de Donald Trump por la Casa Blanca.
El mes pasado, el Senado fracasó en su intento por aprobar un proyecto de ley destinado a garantizar el acceso al aborto en todo el país, después de que se conociera que la Corte Suprema tenía previsto revocarlo. La votación era prácticamente simbólica pues los demócratas no contaban con los 60 votos requeridos para aprobar el texto.
La principal organización de planificación familiar de Estados Unidos prometió seguir "luchando" por quienes lo necesitan. "Sabemos que pueden estar sintiendo muchas cosas en este momento: dolor, ira, confusión. Lo que sea que sientan está bien. Estamos aquí con ustedes y nunca dejaremos de luchar por ustedes", tuiteó Planned Parenthood.
La píldora abortiva es el método usado en el 54% de los abortos practicados en el país, por encima de la intervención quirúrgica. En 2017, la administración de la píldora se usaba solo en el 37% de las interrupciones.
La responsabilidad penal por la práctica de un aborto dependerá de las políticas de cada Estado. Los líderes de los principales grupos antiabortistas han dicho que las mujeres no deberían ser perseguidas penalmente por abortar, pero leyes aprobadas recientemente, como la de Texas, sí lo prevén. Varios Estados que podrían volverse prohibicionistas tras el fallo del Supremo eximen hasta ahora de juicio a la mujer, pero los activistas partidarios del aborto recuerdan que, incluso durante la vigencia de Roe, ha habido mujeres procesadas por embarazos que terminaron en aborto espontáneo o muerte fetal. En Misisipi se reactivará una ley de 1952 que castiga a las mujeres con hasta 10 años de cárcel.
En septiembre, Texas promulgó una ley que prohíbe el aborto desde el momento en que se detecta latido cardiaco en el feto, alrededor de las seis semanas de gestación, antes incluso de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. Por eso se conoce como ley del latido. Recientemente, Oklahoma adoptó una legislación aún más restrictiva, que amplía la de Texas al prohibir la interrupción desde el momento mismo de la concepción y también invita a la delación de particulares.


REDACCION

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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