La leche en polvo cotiza con firmeza en más de 4.000 US$/ton

SUPLEMENTO RURAL 23 de junio de 2022 Por Redacción
Esta semana el mercado mundial de lácteos anotó una sensible baja en sus valores pero se mostró muy sólido en el commodity Leche en Polvo Entera que cerró en 4.125 US$/ton y evidencia a futuro un precio sostenido por arriba de sus rangos históricos. ¿Por qué?
18 - TENDENCIA

El Global Dairy Trade (GDT), mejor referenciada en el sector como la subasta de Fonterra, concretó este martes su segunda y última ronda del mes de junio, dejando saldo dispar en el balance pero evidenciando como novedad, el retorno de la tendencia sostenida hacia fin de año, en valores superiores a los 4.000 US$/ton.
El evento 310 del GDT marcó un leve descenso en el global de 1,3%, promediando los 4.600 US$/ton de producto; en tanto la Leche en Polvo Entera (principal commodity negociado) cerró con -0.8% en 4.125 US$/ton y precios a futuro que se ubican en torno a los 4.110 US$/ton hasta noviembre inclusive.

EN VALORES HISTÓRICOS
Según consigna el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, “en el mes de marzo de 2022 se dio el valor promedio mensual más alto desde 2013 (4.600 US$/ton), luego hubo dos meses de caída y en este mes de junio el precio promedio de la LPE rebotó a un valor de US$ 4.142/ton”.
Analizando el comportamiento de la LPE y los indicios del mercado a lo largo del tiempo, “el valor promedio de los últimos 12 meses alcanza los US$ 4.023/ton., los mayores luego del año 2013 (US$ 4.677), con lo cual mantienen al mercado externo en este producto, atractivo para los exportadores, ya que se ubica también bastante por encima de la media histórica que está en torno a los US$ 3.250/ton. en una serie de 14 años y en US$ 3.065/ton si se toman los últimos siete años”, ponderó ayer el OCLA.

LA PRODUCCIÓN MUNDIAL DE LECHE
Entre las razones que explican el comportamiento global de los precios internacionales, que pueden incluir factores de logística, geopolítica y la intermitencia de la demanda china, el punto central de esta firmeza la explica la baja generalizada en la producción mundial de materia prima, es decir, la menor disponibilidad de producto (oferta).
Según analiza el observatorio el panorama de producción mundial, “la Unión Europea, que presentó valores negativos para el año 2021 y comenzó de igual forma el 2022, si bien revirtió en febrero la tendencia, vuelve a descender en marzo y abril. A diferencia de Europa, Estados Unidos que tuvo valores positivos en 2021, presenta un ratio negativo para los cuatro primeros meses de 2022”. Los valores negativos de Estados Unidos y de la Unión Europea, que por su representatividad en el volumen total definen el número global, “son ahora acompañados por varios países que también presentan porcentajes de variación interanual negativa”, a saber: Brasil, Nueva Zelanda, Reino Unido, Turquía, Australia y Uruguay, entre otros países importantes para el mercado lácteo.
Entre las excepciones está Argentina, que “comienza el año como la mayoría de los países lecheros con una caída (0,9%), la cual se revirtió en los siguientes tres meses y ahora promedia un crecimiento acumulado de +1,7%”. Cabe recordar que nuestro país fue el que presentó las mayores tasas de crecimiento en 2020 y 2021 (7,4% y 4%, respectivamente), mientras que “en 2022 es junto a México, de los más importantes en la lechería de América Latina, con valores positivos en el primer cuatrimestre de 2022”, apunta el OCLA.
Sin embargo, son el resto de los productores y exportadores mundiales los que mueven el amperímetro (EE. UU. y UE-27) en esta ocasión arrojando una baja mundial del 1,6% en el primer cuatrimestre.

LA DEMANDA EN CONTEXTO
“Esta semana, el aumento de las tasas de interés y el desplome del mercado de valores llevaron la ansiedad al máximo”, comienza diciendo un informe internacional del Newsletter Dairy Business que reproduce el OCLA.
“La industria láctea europea se está reduciendo notablemente. Eurostat estima que había 20,2 millones de vacas lecheras en la EU-27 el año pasado, 325.000 menos que en 2020 y 1,45 millones menos que en el pico de 2015. En medio de los crecientes costos de alimentación, energía y mano de obra y regulaciones ambientales cada vez más estrictas, el número de vacas es cada vez menor y no es probable que se recupere pronto”, estima el análisis.
La producción de leche sigue estancada y es en Europa “el déficit interanual más pronunciado desde 2016, cuando el gobierno pagó a los productores para reducir la producción”, lo cual “se ha traducido en suministros de productos lácteos más ajustados; los procesadores de lácteos europeos no esperan que eso cambie”.
En tanto el Dairy Market News del USDA (EE. UU.) informó: "Los fabricantes dudan en dejar ir cargas adicionales de ingredientes lácteos por temor a necesitarlos más adelante en el año para cumplir con las obligaciones contractuales. Hay un excedente mucho menor disponible para los compradores internacionales. Tales reveses sostenidos son extremadamente raros. Es fácil ver por qué los precios de la leche y los productos lácteos han subido tanto”.
A su vez, “el comercio teme que las dificultades económicas mundiales también puedan afectar las exportaciones, a pesar de la escasez de suministros en Europa y Oceanía”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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