Sensaciones y sentimientos

Sociales 21 de junio de 2022 Por Redacción
Leer mas ...
SENSACIONES Y SENTIMIENTOS

ESOS MOLESTOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN

POR HUGO BORGNA
Aunque generen -desde antes y hasta un futuro indeterminable- comentarios y adjetivación de todo tipo, son necesarios. Y, aunque se ha llegado a objetar su existencia, son indispensables hasta el punto de dar por terminado así cualquier intento de debate. Pero mejor, vamos a ir presentándolos uno a uno porque sus personalidades son tan variadas y concluyentes que exigen ese tratamiento individual.
El punto y seguido, con su sola presencia, cierra toda posibilidad de seguir desarrollando una idea. Dice con total convicción “hasta aquí acepto y punto”, aunque si bien esa actitud obstaculizadora crea resistencia, no es el signo más intolerante.
A este se lo conoce como punto y aparte. Es decididamente tozudo. Y más todavía: configura el prototipo de la tozudez más cerrada e invulnerable; no solo termina la idea sino que obliga a pasar a otro párrafo. Su lema es “pasemos a otra cosa y no traten de convencerme de lo contrario”. Hasta podría agregar “no sean porfiados”.
Claro que no es bueno ser tan rotundos. Por eso son necesarios los signos “intermedios”, como los
Dos puntos. Aunque un poco rudos en su manera de presentarse, dejan pasar las ideas complementarias e introducen admirablemente los detalles que enriquecen un texto. Por ser básicamente discretos están verticalmente puestos, y no uno a continuación del otro.
El interesante y habilitador punto y coma es poco concurrido. Sin embargo, su ambivalente función resulta envidiable para casi todos los demás signos. Tiene la rigidez del punto y al mismo tiempo habilita las variables. Se podría decir que es de esos con cara de malo que cuando se toman vacaciones se vuelven casi tan comprensivos como la coma.
Y aquí está siempre generosa coma: permite apilar, como los depósitos con mucho espacio, tantos elementos como se desea. Como deja la puerta solo entreabierta, invitando al ingreso, la entrada a la oración libre aunque sin incitar a las exageraciones. Solo entran los que tienen interés legítimo y buen parentesco con esa parte de la oración. Demás está decir que es un signo evidentemente simpático, utilitario como ninguno, y siempre bien recibido aún en los casos en que se incurre en su sobreabundancia
El guión y el paréntesis parecen dedicados a la misma función. Y no es así.
Lo que se pone entre paréntesis tiene un cierre casi bien determinado, claramente separado de la idea básica que se expresa. En cambio, cuando se usan los guiones, la asimilación es casi natural.
El guión es protagonista exclusivo en el género de la novela. Aunque tiende a ser reemplazado por una redacción inclusiva, se necesita su notable visibilidad para introducir líneas de diálogo. Muchos lectores, ávidos se solo acción, buscan con ansiedad leer los diálogos de las novelas.
Escribir “correctamente” puede resultar muy pesado. Por eso muchos practicantes de la escritura sienten la tendencia, directamente, a no tenerlos en cuenta.
¿Se puede, sin correr el riesgo de que sea confuso o de que no se entienda nada?
En “El otoño del patriarca” el Nobel de literatura Gabriel García Márquez escribe un texto continuado, sin puntos y aparte: se vale casi exclusivamente de la ya elogiada coma.
Por supuesto que se puede intentar escribir sin poner ningún signo de puntuación y seguramente el resultado será interesante a todo punto de vista y lectura aunque la falta de signos provoque la sensación de estar en un desierto donde la arena es decir las oraciones y las palabras empiezan a parecer sin conexión pero tal vez vale la pena no sentir el límite ni la pausa que implican los signos y tal vez se empiecen a extrañar esos por momentos despreciados signos y quizás injustamente.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar