Este es el pez que generó miles de memes

Información General 14 de mayo de 2022 Por Redacción
El Tiktaalik, una especie extinta con extremidades que pasó del agua a la tierra, se convirtió en un meme sobre cómo la humanidad no está haciendo las cosas bien.
17- TIKTAALIK ROSEAE

Por Sabrina Imbler.  - Tal vez esta no sea la peor época, pero desde luego que no es la mejor. El fin de la pandemia no está cerca. El mundo se está calentando, el nivel de los mares está subiendo y los osos polares se acercan a la extinción de manera acelerada. También están los impuestos, la semana de trabajo de 9 a 5, la renovada amenaza de una guerra nuclear. 
Mientras la gente buscaba a quién culpar, además de a sí misma y a la humanidad entera, apareció un culpable en forma de pez, en concreto el Tiktaalik, de 375 millones de años de antigüedad. El argumento era que nuestras desgracias actuales jamás habrían existido si nuestros antepasados nunca hubieran salido del agua. Los cuatro esbozos de extremidades del Tiktaalik convirtieron a este pez en un blanco fácil.
En 2006, la artista Zina Deretsky elaboró una ilustración científica del Tiktaalik para la Fundación Nacional de Ciencias. En fechas más recientes, su imagen del Tiktaalik como un pez de aspecto pensativo a punto de salir del agua ha dado lugar a una gran cantidad de memes.
En uno de ellos, el pez se topa con premoniciones y puntas de lanza medievales: “Si ven evolucionando a un monstruo espantoso, HAGAN QUE REGRESE”. La idea de los memes era ahuyentar al Tiktaalik con un periódico enrollado o un palo… con cualquier cosa que lo hiciera regresar al agua e impedir que nosotros tuviéramos que ir a trabajar para pagar la renta.
La primera vez que Deretsky vio uno de los memes con comentarios humorísticos de su ilustración del Tiktaalik, sintió que podía empatizar. “En estos momentos, nuestro mundo es un poco difícil”, dijo.
Es posible que los científicos nunca sepan con exactitud por qué algunos peces como el Tiktaalik y los primeros tetrápodos —vertebrados con cuatro extremidades— se trasladaron del agua a la tierra, señaló Alice Clement, una paleontóloga y bióloga evolutiva de la Universidad Flinders, en el sur de Australia. “¿Fue para buscar más alimento, huir de sus depredadores en el agua, hallar un refugio seguro para sus crías en desarrollo?”, se preguntaba Clement.
De todas maneras, su legado es enorme. El grupo de peces que llegó a la tierra dio origen a casi la mitad de los vertebrados actuales, entre ellos, todos los anfibios, los reptiles, las aves, los mamíferos y nosotros. Y pese a que tal vez no podamos remontarnos en nuestro árbol genealógico directamente al Tiktaalik, “un animal muy parecido al Tiktaalik fue el ancestro directo de los seres humanos”, aseveró Julia Molnar, una biomecánica evolutiva del Instituto Tecnológico de Nueva York.
Si el Tiktaalik es nuestro ancestro, quizás el hecho de responsabilizarlo por el caos que provocó sea una manifestación de amor.
‘La era de los traspiés’
La primera vez que supimos de la existencia del Tiktaalik fue en 2004, cuando, en lechos fluviales ancestrales del territorio Nunavut del Ártico, aparecieron cráneos y otros huesos de al menos diez ejemplares. El equipo de paleontólogos que los descubrió, en el cual estaban Neil Shubin, de la Universidad de Chicago, Ted Daeschler, de la Academia de Ciencias Naturales en Filadelfia, y Farish Jenkins, de la Universidad de Harvard, escribió acerca de sus hallazgos en dos artículos publicados en 2006 en la revista científica Nature.
El equipo consultó con un consejo de ancianos de la localidad conocido como el Qaujimajatuqangit Katimajiit inuit y este fue quien lo bautizó como Tiktaalik, que en el idioma inuktitut significa pez grande de agua dulce que vive en aguas superficiales. Desde entonces, los fósiles han sido devueltos a Canadá.
Cuando Deretsky hizo la ilustración del Tiktaalik, lo dibujó con la parte de atrás sumergida en el agua y en ese momento no se sabía cómo era la mitad posterior. Pero desde ese entonces, los científicos han recopilado más de 20 muestras y visto más partes de su anatomía, como la pelvis, la aleta posterior y las articulaciones de su cráneo.
 “Creemos que eso era así porque estos animales interactuaban con el suelo”, explicó Thomas Stewart, un futuro biólogo evolutivo y del desarrollo de la Universidad de Pensilvania.
Las aletas del Tiktaalik tienen un atractivo especial para los científicos que investigan las bases genéticas de nuestras propias manos.
La existencia del Tiktaalik era ideal de otras maneras. Este pez se desplazaba con torpeza en el Devónico Tardío, una versión feliz de la Tierra que ahora envidiamos en la cual el clima era agradable y templado y los mares estaban llenos de peces. 
Según Ben Otoo, un estudiante de posgrado en la Universidad de Chicago que estudia a los primeros tetrápodos, ser un vertebrado en ese periodo de la Tierra era ridículo. A los vertebrados que se arriesgaban a salir a la tierra apenas les estaban saliendo las patas para andar por la tierra. “Esto implicó muchos movimientos torpes, serpenteos, deslizamientos, resuellos, resoplidos, caídas”, aseveraron. “Literalmente es la era de los traspiés”.
Otros peces que tenían curiosidad por la tierra o primeros tetrápodos no se veían menos ridículos. Antes del Tiktaalik, en las aguas superficiales nadaba el Panderichthys de cráneo plano. Después, el Acanthostega ostentó un conjunto de extremidades reconocibles, pero insignificantes. Y el Elpistostege, un pez muy parecido al Tiktaalik, también borró la línea entre la aleta y la mano.
Entonces, si los seres humanos modernos quieren echarle la culpa de todas nuestras desgracias al Tiktaalik, sería justo que también culpáramos a otros incipientes habitantes de la tierra -los que conocemos y los que estamos por descubrir- por marcar el inicio de la autoconciencia y los formularios de impuestos.

El pez que generó 1000 memes
Todos los Tiktaalik fósiles conocidos son de peces adultos, por lo que los investigadores esperan descubrir otras etapas anteriores que podrían iluminar su historia vital, como por ejemplo si pasaba por una metamorfosis.
"Para ser justos, ni siquiera el Tiktaalik adulto pudo haber previsto nada de esto; no tenía ningún plan especial de colonizar la tierra. “No es algo como que si el pez haya dicho: ‘Es que las extremidades son mejores’”, comentó Daeschler. “Ni que los animales hubiesen visto cosas sobre la tierra y pensaron: ‘Me urge evolucionar’”.
También es exagerado decir que los peces acuáticos caminaron sobre la tierra de una manera provechosa. Más bien, insinuó Daeschler, el Tiktaalik estaba explotando nuevas oportunidades ecológicas en la orilla del río y se deslizó por las aguas superficiales donde los peces sin extremidades no podían andar.
Además, los críticos potenciales del Tiktaalik deben ser conscientes de que un simple palo no habría sido suficiente para disuadir a un adulto. Pese a que, según las reconstrucciones, su rostro parece “bobo e inocente”, señaló Stewart, este pez era tan grande como una persona. “Eso cambia lo que pensamos al respecto; de una cosita tipo pez a un animal más imponente dentro del agua”, comentó Stewart.
El arte no tiene que reflejar la realidad para transmitir una verdad. Los memes del Tiktaalik no solo nos dan un chivo expiatorio para los males modernos, sino que también nos piden que imaginemos un pasado, presente y futuro diferentes. ¿Qué sucedería si pudiéramos volver a trazar el curso de la historia evolutiva?
“En realidad es un pensamiento poderoso y no creo que haya nada inevitable sobre la trayectoria que ha seguido la evolución”, dijo Molnar con respecto a los memes. “Si regresamos el reloj, terminaríamos en un lugar completamente distinto”, añadió, parafraseando al biólogo Stephen Jay Gould.
Así que, si el Tiktaalok implica arrepentimiento, también implica una opción radical. 
Otoo considera que, si la Tierra puede cambiar, también podemos hacerlo los seres humanos. “Gracias a diversas combinaciones de decisiones, conscientes e inconscientes, hicimos el mundo de esta manera”, señalaron. “Y podemos hacerlo de manera distinta”.
Además, ¿quién puede decir que los descendientes de un Tiktaalik que nunca salió del agua no habrían creado su propio e insoportable mundo submarino, donde los nódulos polimetálicos son cosechados por pulpos no remunerados y los cangrejos ermitaños deben pagar el alquiler de sus caparazones? La codicia también puede existir bajo la superficie. TNYT  

 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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