Rosatti reclamó "decisión política" para enfrentar al narcotráfico

Nacionales 12 de mayo de 2022 Por Redacción
En la cumbre del Poder Judicial del fuero federal que se realiza en Rosario, el presidente de la Corte Suprema dijo que "hay que hablar de la necesaria decisión política para afrontar al narcotráfico".
Jueces Rosario
FOTO PRENSA CONSEJO DE LA MAGISTRATURA AUTORIDADES. Los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la nación, entre ellos el rafaelino Ricardo Lorenzetti, en el inicio del cónclave de la Justicia federal.

El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, aseguró que el narcotráfico necesita de "la existencia de un Estado cohesionado con recursos inteligentemente utilizados y una sociedad comprometida" y "decisión política" para combatir a ese flagelo.
"La decisión política no debe limitarse a la etapa represiva del delito, es decir una vez que este se ha consumado o cuando está consumándose; tampoco debe circunscribirse a la etapa previa o anticipatoria del crimen: todo ello es necesario pero insuficiente", sostuvo en el marco del encuentro del Poder Judicial del fuero penal federal organizado por la Asociación de Jueces y Juezas Federales (AJUFE), que se desarrolla en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario bajo un fuerte operativo de seguridad. 
"La decisión política es fundamental en los tres poderes del Estado", agregó el magistrado.
El titular del máximo tribunal también apuntó sobre las vacantes en el Poder Judicial: "Reclamamos también la cobertura de las vacantes existentes con los magistrados más idóneos y comprometidos con los valores democráticos y con la defensa de la sociedad frente a las distintas manifestaciones del crimen organizado".
"La provisión de las herramientas tecnológicas que nos permitan combatir a esta delincuencia sofisticada en condiciones -al menos- de paridad", planteó.
Para Rosatti, "no hay neutralidad posible" frente al tráfico de drogas. "La indiferencia no sólo ha propiciado el avance del narcotráfico; ha generado también desconfianza y desánimo en la sociedad en las instituciones que deben combatirlo", disparó.
"Quienes hoy vinimos a Rosario, invitados por los organizadores, no lo hicimos para sacarnos una foto. Vinimos a expresar, de cuerpo presente, nuestro compromiso con la sociedad en este tema tan delicado", concluyó.
Previo al comienzo de su discurso, el presidente de la Corte Suprema pidió un minuto de silencio en homenaje al fiscal paraguayo que fue asesinado por sicarios durante su luna de miel en Colombia.

Lo que sigue es el discurso que pronunció Rosatti en la apertura de la jornada: 

●       Voy a ser breve. Y espero ser claro, Porque si uno es breve y es claro el mensaje llega más fácil. Y hoy vinimos aquí para trasmitir un mensaje.

●       Podría hablar sólo de derecho ante este auditorio tan calificado. Voy a hablar de derecho, por supuesto, pero no sólo de derecho.

●       Porque para enfrentar al narcotráfico con eficacia hay que hablar de algo más. Hay que hablar de 

o   la necesaria decisión política para enfrentarlo, 

o   la existencia de un Estado cohesionado con recursos inteligentemente utilizados y 

o   una sociedad comprometida.

●       La decisión política no debe limitarse a la etapa represiva del delito, es decir una vez que este se ha consumado o cuando está consumándose; tampoco debe circunscribirse a la etapa previa o anticipatoria del crimen: todo ello es necesario pero insuficiente. 

●       El fenómeno debe abarcar factores que son previos y exceden al derecho y al sistema de juzgamiento. Debe comenzar con el sistema cultural, educativo y económico. Lo primero que hay que pensar (y sobre lo que hay que actuar) es en desincentivar las condiciones de surgimiento y progreso del narcotráfico. Lamentablemente, ello no ha ocurrido en la Argentina. No lo hicimos, o no lo hicimos con la eficacia necesaria. ¿Significa que nunca más podremos hacerlo? De ninguna manera; es imprescindible dar también la batalla cultural y educativa, aquella que reivindique la cultura del trabajo y del respeto por el prójimo y que procure activamente la inclusión social. Y es preciso hacerlo ahora, aunque los frutos se vean dentro de varios años,

●       En cuanto al Estado cohesionado, esto es importante porque el narcotráfico constituye una manifestación del crimen organizado y no puede ser enfrentado por un Estado desorganizado.

●       La cohesión estatal debe ser horizontal (entre los tres poderes) y vertical (nación, provincia, CABA y municipios).

●       Desde el punto de vista jurisdiccional necesitamos tener una visión global compartida, porque estamos transitando en la Argentina una etapa de heterogeneidad funcional: 

Repasemos: 

o   tenemos, a nivel local, el sistema acusatorio en algunas provincias y no en otras;

o   lo mismo a nivel federal;

o   tenemos desdoblamiento jurisdiccional (entre narcomenudeo y crimen organizado) en algunas provincias y no en otras. 

Frente a esta heterogeneidad, sea temporaria o sea definitiva -según el tema- es imprescindible un tablero de control unificado que no nos conduzca hacia un hermetismo unitario sino hacia un federalismo inteligente.

●       Yo no creo que el federalismo sea un obstáculo, creo que es un aliado porque nos da pluralidad de actores y de posibles abordajes; claro que esto se puede convertir en un problema si esos actores no actúan coordinadamente. 

●       Reclamamos participación 

o   para el rediseño del mapa judicial en función de la evolución del crimen organizado; 

o   para flexibilizar las estáticas estructuras tradicionales y permitir la continuidad del servicio de justicia sin las excusas burocráticas que irritan a la gente común; 

●       Reclamamos también

o   la cobertura de las vacantes existentes con los magistrados más idóneos y comprometidos con los valores democráticos y con la defensa de la sociedad frente a las distintas manifestaciones del crimen organizado. No se puede proclamar que se quiere combatir la delincuencia y demorar la designación de jueces; y 

o   la provisión de las herramientas tecnológicas que nos permitan combatir a esta delincuencia sofisticada en condiciones -al menos- de paridad. Ofrecemos federalizar, desde la Corte, nuestras oficinas técnicas, en la medida de nuestros recursos y posibilidades. Podemos anunciar hoy, por las gestiones realizadas por el Consejo de la Magistratura, la instalación de un salón multimedia con la última tecnología (la segunda en el país, la primera se instaló en Casación).

●       Quienes hoy vinimos a Rosario, invitados por los organizadores, no lo hicimos para sacarnos una foto. Vinimos a expresar, de cuerpo presente, nuestro compromiso con la sociedad en este tema tan delicado. 

●       No debe ser visto este acto como una manifestación corporativa o auto-referencial; no estamos aquí para decir que todas las culpas son de los otros. Reivindicamos, eso sí, todo lo que deba ser reivindicado desde la actuación de nuestros jueces y asumimos el compromiso, desde Consejo de la Magistratura, órgano que no solo selecciona y analiza la conducta de los jueces sino que los capacita, y que tengo el honor el presidir, acompañado en esta ocasión por los consejeros de los distintos estamentos que lo representan, de continuar enfocados en esta problemática.

●       Seguimos con mucha atención el desarrollo en esta ciudad de los procesos donde se juzgan las conductas de los implicados en el narcotráfico, y/o sus delitos conexos, y aguardamos con ansiedad su definición. Reclamamos a los poderes públicos competentes (nacional y local) la protección necesaria para nuestros jueces (los federales y los provinciales), para nuestros fiscales (los federales y los provinciales, que tan bien han trabajado en esta provincia) y para sus familias, porque sabemos que la generación y administración del miedo, sumado a la infiltración en distintos sectores de la comunidad, constituyen estrategias propias del crimen organizado. 

●       Como Corte Suprema de Justicia de la Nación (y ahora hablo en la representación institucional de un tribunal que constituye la última instancia de los órdenes federal y locales por igual), no venimos a instalar ni a potenciar una evitable dicotomía entre justicia federal y justicia provincial en el tema que nos convoca, cuya exacerbación es funcional al progreso de la delincuencia organizada. 

●       Venimos a decir que haremos los mejores esfuerzos para cumplir las expectativas de la gente común. Son expectativas tan elementales como certeras y constituyen mojones imprescindibles para ayudar a marcar el camino del juzgamiento: 

o   Por ejemplo, que la cárcel no debe controlar a la calle, para lo cual es necesario contar con las herramientas de información necesarias, como ocurre en todos los países interesados en combatir este flagelo, obtenidas dentro de los parámetros constitucionales. Una inteligencia inteligente –si se permite la expresión- y democrática, cuya relevancia no debe ser subestimada.

o   Por ejemplo, también, que a la par del seguimiento territorial del fenómeno se siga el camino económico, financiero y contable, el del tráfico del dinero y los activos que genera la actividad ilícita. Destaco en ese sentido la capacitación que brinda la Escuela Judicial dependiente del Consejo de la Magistratura en materia de “recupero de activos”

●       Antes de terminar, quiero decir algo más:

Es tramposo reducir este fenómeno a una lucha tribal entre clanes. Porque quien crea que la sociedad está al margen de este fenómeno, y que sólo debe mirar como espectadora una batalla ajena, donde unos habrán de eliminar a los otros, está condenando a esa sociedad a ser víctima del flagelo. 

Aquí no hay neutralidad posible. Todo aquel que tiene representatividad y responsabilidad debe saber que, cuando se enfrenta a un problema de la magnitud del que hoy nos convoca, la indiferencia no es neutralidad sino complicidad.

La indiferencia no sólo ha propiciado el avance del narcotráfico; ha generado también desconfianza y desánimo en la sociedad en las instituciones que deben combatirlo. Pocas veces se ha visto una relación tan directa entre calidad institucional y calidad de vida. 

En definitiva, lo que quiere saber la gente común es de qué lado está cada uno. Y esto nos involucra a todos. A los funcionarios públicos de los tres poderes y de todos los estamentos territoriales; y también, por supuesto, al resto de las organizaciones sociales. 

Este es el mensaje que queremos dar. Estamos del lado de la ley, de la defensa de la cultura del trabajo lícito, de la inclusión y de la convivencia pacífica. Para que se note. Para que se note quienes están de este lado, y para que se note también quienes no lo están.

Nada más. Y ahora a trabajar. Muchas gracias.

 

 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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