El crudo relato del productor de Josefina que sufrió un robo cuantioso y de "película"

SUPLEMENTO RURAL 05 de mayo de 2022 Por Redacción
Luciano Ribodino, reconocido motociclista a nivel nacional, fue víctima de un hecho de inseguridad rural que tuvo todos los condimentos. Ladrones se robaron 45 toneladas de soja con baldes y en camiones, uno de los cuales se empantanó. “Sentís una impotencia muy grande”, reconoció.
14 - IMPOTENCIA

La inseguridad rural no cesa en la provincia de Santa Fe y los delitos se suceden todas las semanas. Los productores padecen un estado de indefensión realmente grande y, para peor, los amigos de lo ajeno ya se mueven “como pez en el agua” por los campos. Lo que ocurrió en el distrito de Josefina, ubicado en el departamento Castellanos (muy cerca del límite con Córdoba), es un ejemplo contundente de la ausencia de seguridad. Y si a ello se le agregan escenas cuasi cinematográficas, queda demostrado que los recursos y aportes destinados para combatir el flagelo básicamente no alcanzan.
Lo que vivió la familia Ribodino la semana pasada es una historia que merece ser contada. El hecho tomó trascendencia nacional, a partir de las características particulares que le dieron un marco de espectacularidad pocas veces visto en la región. Todo ocurrió el martes 26 de abril, cuando un vecino alertó a Luciano Ribodino (reconocido motociclista a nivel nacional, con importantes logros) de una situación puntual con un silobolsa.
“Me llamó para avisarme que nos habían abierto la bolsa y, como ya pasó otras veces, pensamos que era un tajo. Pero esta vez, cuando llegamos al campo, estaba abierta de punta a punta y enseguida nos dimos cuenta que habíamos sufrido un robo importante”, relató la víctima en diálogo con el programa radial ADN Rural.
Luego de recorrer el lugar, Ribodino comprobó que le faltaban unas 45 toneladas de soja (45.000 kg). La cifra era impactante, pero más asombro aún generó la logística utilizada por quienes cometieron el delito. “Nosotros calculamos que usaron dos camiones para poder llevarse la mercadería y estamos convencidos que cargaron todo con baldes”, contó todavía azorado por lo que sufrió junto a su familia.
Y agregó: “nunca vivimos algo así en la zona y tampoco nos había ocurrido un hecho de semejantes características, con un robo muy grande. Pero además hay que tener en cuenta el destrozo que causan y los costos que se generan por una acción así. Cabe mencionar que la mercadería había sido cosechada hace tan solo una semana. “Todos los años te llevan el maíz, se mueven en camionetas o motos, pero soja nunca”, expresó.

DETALLES INCREÍBLES
Para llevar adelante un robo de grandes dimensiones, está claro que la logística cobra un protagonismo preponderante. En ese sentido, Ribodino remarcó que “hay algunas pistas de quién pudo haber cometido el hecho” teniendo en cuenta que uno de los vehículos sufrió un percance. “La realidad es que uno de los camiones se quedó empantanado en el campo y debieron dejar mercadería para poder seguir”, indicó. Ese infortunio, por el cual la familia logró recuperar unas 18 toneladas, hizo que los delincuentes acudieran en busca de ayuda con un vecino que los reconoció.
“Consideramos que a policía se está moviendo bien y pensamos que es cuestión de tiempo hasta saber quién fue finalmente. Estamos muy cerca del límite con Córdoba y se necesitan autorizaciones para actuar”, afirmó dando por hecho que los responsables provienen de esa provincia.

DESAZÓN Y BRONCA
Cuando las horas pasan y la víctima comienza a percatarse de lo que verdaderamente ha sufrido, es muy común que aparezcan sentimientos encontrados. La desazón y bronca es tan grande que algunos hasta se replantean la continuidad del negocio.
Ribodino no llegó hasta ese extremo, pero admitió sentir una “impotencia muy grande” porque el esfuerzo de muchos meses se puede perder en cuestión de minutos u horas. “Lamentablemente estamos acostumbrados a que siempre pasen estas cosas. La verdad es que no se pueden tener más silobolsas en el campo porque ya no vive mucha gente en la zona rural y esas bolsas quedan muy solas, para que alguien las vaya a robar con total tranquilidad”. En ese sentido, indicó que están armando unos silos para poder almacenar la mercadería en estructuras más seguras.
No es la primera vez que este productor padece un hecho de inseguridad. El año pasado sufrió diversos robos en el campo y en uno la pasó realmente mal: “una vez encontré a los ladrones y me golpearon tanto que me dejaron tirado porque pensaron que estaba muerto”.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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