El tránsito de la ciudad demanda decisiones que no pueden esperar

Locales 04 de mayo de 2022 Por Redacción
El explosivo crecimiento del parque automotor que ha experimentado Rafaela provoca, a pesar de que los inconvenientes se veían venir, que en algunos momentos del día y en determinados sectores resulte insoportable circular por la congestión vehicular que se produce. Se impone una intervención rápida por más antipática que resulte.
5 - Tránsito Centro

Está claro que no se pretende cargar las tintas solo en los niveles de gobierno porque los conductores hacen su gran aporte al caos en el que se han convertido las calles. Es cierto que las maniobras de los motociclistas provocan intranquilidad y peligro, pero no se quedan atrás quienes manejan unidades de cuatro ruedas, cuando estacionan en doble fila, en ochavas, excesos de velocidad, pasar semáforos en rojo, no anunciar los giros, ni respetar la distancia de frenado, son solo algunas de las inconductas de tránsito que a diario cualquier que se detenga a mirar un poco el movimiento de rodados puede observar.

“El tránsito lo hacemos entre todos” era el slogan de una agresiva campaña para mejorar el tránsito y evitar accidentes, pero, a la luz de los hechos, nunca tuvo el efecto deseado porque para muchos, muchísimos, se diría, cuando se sientan frente al volante actúan como si las calles les pertenecen y todo les está permitido.

Es aceptado por los entendidos que las campañas dirigidas a modificar el comportamiento de los adultos tienen efectos relativos y en el mejor de los casos es temporal y por ello se deben apuntar todos los cañones a los más chicos para crear conciencia en las nuevas generaciones, pero no se puede permanecer de brazos cruzados en el “mientras tanto”.

Pareciera ser que la recomendación de manejar a la defensiva es para los demás, no para los irresponsables y así pasan las cosas, mejor dicho los siniestros y, en una gran proporción de casos, con graves consecuencias que dejan secuelas de todo tipo (fatales, físicas, económicas y de conciencia).

Pero la exposición previa no le saca de encima a las autoridades la obligación de prevenir, de cuidar la integridad y la vida de los que cumplen con las reglas de comportamiento, de los peatones y para ello deben garantizar el ordenamiento vial y controlar que se cumplan las normas de conducción y, hasta de convivencia en las calles.

Es cierto que desde los Ejecutivos se puede argumentar la imposibilidad de tener un guarda en cada esquina porque no hay personal que alcance para semejante despliegue, pero ineludiblemente son los encargados de velar por los ciudadanos y deben extremar el ingenio y los recursos.


APURAR DECISIONES
Las complicaciones en la circulación vehícular son de muy larga data, pero es evidente que en vez de encauzarse, en lugares puntuales y neurálgicos de la ciudad, particularmente el micro y el macrocentro, la problemática se agrava permanentemente. Igualmente ocurre en avenidas, bulevares y nuevos centros comerciales que se van creando.

A todas luces, la impresión es que en las arterias rafaelinas todo tiende a desorganizarse o, al menos, que las grandes decisiones para contener los inconvenientes, dificultades y riesgos se dan en cuentagotas, van muy lentas o se incurre en marchas y contramarchas por no sostener con firmeza las decisiones que se toman.

Prueba de ello es lo sucedido en avenida Italia hacia el norte de avenida Brasil con el paso de doble mano de circulación a sentido único.

Volviendo al tema que nos preocupa lo urgente, y para arrancar de una vez por todas, debería ser desarmar la maraña vial en la que se ha convertido el centro de la ciudad y un amplio espacio circundante en horas pico, que hacen imposible el andar y llevan al límite la estabilidad emocional del conductor más templado en su ánimo.


TAMBIÉN EL CONCEJO
Para ello sería bueno simplemente copiar algunas disposiciones adoptadas en otras ciudad para reducir la velocidad (Zona 30) y también romper con la costumbre muy rafaelina en el estacionamiento en ambos lados de la calle. Lo otro sería el encarecimiento del aparcamiento, cuyo costo es insignificante si se lo compara con otras ciudades.

Sin ir más lejos habría que fijarse en los buenos resultados que tienen en la capital provincial la imposición de una amplia zona calma en el casco céntrico, en la que la velocidad máxima de circulación vehicular es de 30 km/h. y en algunos puntos se la controla por radar para infraccionar a quienes las transgreden.

El proyecto, no exento de críticas por algunos sectores de la comunidad, fue votado por consenso de todo el Concejo municipal en pos “de una planificación y gestión a largo plazo de escenarios urbanos sostenibles, inclusivos y seguros”. Esta primera “mancha” es el puntapié inicial del proyecto “Ciudad 30” que proyecta extenderla a todos los sectores que lo ameriten.

En Rafaela hace bastante tiempo que se viene hablando de radarizar el sector central, pero no parece tomar impulso para ponerse en práctica.


SACAR AUTOS DE LAS CALLES
Vale recordar que días atrás el grupo “Rafaela en Bici” concurrió al Concejo municipal para dejar su opinión sobre la Ordenanza que regula el uso de los monopatines eléctricos, vehículos que poco a poco van formando parte de la escenografía urbana.

En ese encuentro Guillermo Yachelini, pidió, como lo hacen desde hace mucho tiempo, por calles más seguras para todos y para los ciclistas, dejó datos reveladores y fue tajante al señalar: “venimos reclamando desde siempre el uso del espacio, por más que lo que vengan los autos eléctricos y que frenan solos, el auto seguirá ocupando un montón de espacio en la vía pública (estacionamiento), que es el espacio de todos. Por ello nuestra lucha es sacarle lugar a los autos, que por estadísticas internacionales están el 95% del tiempo estacionados, sin moverse. Entonces, lo que proponemos es que se empiecen a tomar acciones para quitarles lugar en el espacio público”.

Después, Yachelini que ”las estadísticas que tiene (el proyecto de Ordenanza) son del Icedel, del 2017, e indican que en el 65% de los hogares tiene un auto y que el 54% tiene moto. Entonces llama la atención que se quiera regular a los monopatines que no deben ser el 1%, por qué no se regula el uso de autos y motos y se le ponen trabas al auto que es el que más ocupa lugar y accidentes provoca”

Al respecto recordó que en oportunidad de discutirse el diseño de la Rotonda de Fader, Jorge Muriel, en aquel entonces concejal y hoy Secretario de Gobierno, aseguró que Rafaela tiene un parque automotor superior al promedio provincial y con esa visión (a la que describió como ‘bastante arcaica’) dijo que había que darle más lugar a los autos en su paso por la rotonda. En realidad lo que hay que hacer es todo lo contrario, hay que dejar de hacer obras para los autos, hay que sacarle lugar”.

De igual manera, y para desalentar que los automóviles vayan al centro se debería aumentar el valor de la hora de estacionamiento para duela un poquito al bolsillo y se recurra a otros medios de movilidad.

Para empezar, solo para ir tomando al toro por las astas, son tres sencillas propuestas, pero ¿se animarán el Ejecutivo y el Legislativo rafaelinos a eliminar uno de los costados de la acera para el estacionamiento?

Son decisiones requerirán de mucha convicción y resolución para llevarlas a cabo porque seguramente implicarían un costo (político) que ante la cercanía de una elección en la que se definen cargos ejecutivos y legislativos y no es sencillo de asumir por lo que todo indica que nadie lo querrá asumir, al menos, en el corto plazo, y habrá que seguir lidiando con el tránsito de la ciudad.



CONCIENTIZAR
El Bloque Juntos por el Cambio, presentó un para su aprobación el siguiente proyecto de Minuta de Comunicación por la que solicita al Departamento Ejecutivo Municipal que a través del área que corresponda se lleven adelante campañas de concientización en el marco del Programa #Quienpierde, para sumar acciones enfocadas fundamentalmente en la seguridad y el cuidado de quienes desarrollan actividades, específicamente los Delivery, conduciendo moto vehículos, y en lo referente a otros aspectos del tránsito.


Entre los fundamentos se menciona que “desde 2011 a 2019 (el parque automotor de la ciudad) fue creciendo: un 39,36% en automóviles, 44,45% en furgón/pick-up, 9,76% camiones/acoplados, 46% moto vehículos y 13,75% otros. La cifra total de motovehículos alcanza el mayor porcentaje del parque automotor, ocupando el 52,69%, siguiéndole los automóviles en 35,99%.

Se recuerda que “a partir de la pandemia, durante el año 2019, se incrementó aún más la utilización de moto vehículos, especialmente los que se utilizan como servicios de “delivery”, tan necesario a partir de ese momento, ya que era la forma de acceder a los alimentos como a otros elementos debido a la prohibición de circulación que existió desde marzo del 2019. Muchas personas encontraron una salida laboral en este rubro” y se agrega que “es notorio también el aumento de moto vehículos circulando por el abaratamiento que significan los de gastos de traslado”

“Otro aspecto a considerar sería el control y/o mejoramiento en algunos sectores de la ciudad, sobre todo en los horarios de entrada y salida a los lugares de trabajo para evitar el congestionamiento de tránsito y evitar accidentes. Algunos ejemplos podrían ser los cruces de arterias céntricas como las intersecciones de Av Santa Fe con Alvear, Pueyrredón, Güemes, Saavedra, Stgo Cabral, San Lorenzo, entre otras.
También se debería evitar la circulación en los horarios de entrada y salida de los establecimientos escolares”, finaliza el texto.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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