Informática y empleo, consejos desde una crónica retrospectiva

SUPLEMENTO ESPECIAL 01 de mayo de 2022 Por Redacción
La demanda en el sector informático es enorme, y las oportunidades en la economía del conocimiento son mayores aún. Hay lugar para todos; sólo hay que saber buscar, y saber adaptarse.
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FOTO LA OPINIÓN PABLO MASJOAN. Sugiere dedicar tiempo a estudiar idiomas.

Por Pablo Masjoan*

“Este año terminarás el secundario ¿Ya decidiste qué harás luego? Me preguntaron mis padres una tarde de 1990. Quizás fue la primera señal de que tenía que hacerme adulto; debía tomar mi propia decisión, una que me definiría por el resto de mi vida. Hasta los 17, uno elige cosas mirando minutos, a lo sumo días hacia delante. Si eliges medicina, arquitectura, abogacía… es algo que sabes que impactará por décadas, durante el resto de tu vida.
A los 15 años ya tenía en casa una Commodore 64 (época donde la clase media argentina podía acceder a tecnología de punta a nivel mundial) y aprendí a programar. Más por comodidad que por vocación terminé escogiendo las carreras “duras” (basadas en matemáticas) y me recibí de Ingeniero en Sistemas en Córdoba. Mientras estudiaba, formé familia, y empecé a trabajar tiempo completo; fue duro, pero recibirse ya teniendo experiencia laboral facilitó mucho mi carrera. Varios otros egresados sufrieron bastante en conseguir su primer empleo; y aquí entonces mi primer consejo para esta nota: empieza a trabajar antes de terminar tus estudios universitarios.
Eran fines de los 90; época del 1 a 1, las privatizaciones en telecomunicaciones, las leyes de promoción de empleo tecnológico, y Córdoba, ciudad donde me había radicado desde la universidad, mostraba una vorágine en crecimiento laboral para los informáticos. Las empresas se peleaban por ellos; los sueldos eran cada vez más altos; ni hablar cuando comenzaron a llegar Motorola primero, luego Intel, EDS/HP, IBM.
Con las multinacionales es donde empecé a ver que, para hacer carrera laboral en el sector, no es imprescindible un título informático. Se puede hacer bien un trabajo sin tener un título; y la empresa lo sabrá reconocer, y te lo sabrá premiar. Pero, sobre todo, no hace falta saber programar computadoras. En la industria del conocimiento hacen falta muchos otros roles a cubrir, donde las conocidas como “habilidades blandas” son más importantes que las “duras”. Hace falta quien sepa gestionar proyectos, quienes sepan reclutar talento, especialistas en comunicación interna, marketing, planes de negocio, manejo de incidentes, liderazgo. Puedes ser parte de la industria del conocimiento, aún si las “materias duras” no son lo tuyo.
Para el 2008 ya había trabajado en empresas argentinas de distintos tamaños y sectores, y también en multinacionales. El ser empleado te da sueldo fijo (en el 1 a 1 se valoraba más), estabilidad, vacaciones, fines de semana, feriados, y horarios fijos de trabajo. Ahí yo quería experimentar el ser emprendedor; hice algunos intentos en un par de sectores, uno me trajo a vivir a Rafaela; fueron mi medio de vida durante 12 años, pero no llegaron a evolucionar para transformarse en empresas. Como cuentapropista uno es feliz porque está haciendo lo que elige, lo que le gusta; trabaja para sí mismo, pero típicamente muchas más horas que un empleado, y las dificultades y riesgos son mucho mayores; ni hablar de todas las trabas que el Estado te pone, ni sus costos. Segundo consejo: está bueno emprender; pero si debes mantener una familia, no desestimar un buen empleo.
La pandemia en marzo de 2020 me encontró con emprendimientos en el sector turismo. Necesitaba volver a la informática; pero un sector que cambia tan rápido, ¿recibiría a alguien de 47 años, que se había distanciado tanto tiempo? Por suerte, sí. La demanda en el sector informática es enorme, y las oportunidades en la economía del conocimiento son mayores aún. Hay lugar para todos; sólo hay que saber buscar, y saber adaptarse.
El sector de la informática ha venido creciendo desde su nacimiento. Siempre hay puestos que cubrir. Típicamente quien estudia carreras relacionadas (programación, computación, analista de sistemas, ingeniería de software, etc) recibe ofertas laborales ya cursando su segundo año. Eso motiva también la deserción universitaria, no por desencanto, sino por empleabilidad temprana.
En toda Argentina se ve que pequeñas empresas de cualquier rubro no pueden retener a su personal de informática, porque migran a empresas mayores o también a pequeñas empresas de software, que pagan mejor, y ofrecen mejores planes de carrera. Estas últimas empresas a la vez sufren también la alta rotación porque los grandes jugadores de la nueva economía (fintechs, plataformas de e-commerce, etc.) pagan aún más, y son más atractivas. Aun así, quien muestra medio año de experiencia en las mejores empresas argentinas, también es tentando por empresas del exterior, que permiten continuar trabajando desde tu hogar, con horarios flexibles, y ganando en dólares. Mis consejos: dedica más tiempo a estudiar idiomas, y si ya estás trabajando en el sector, cultiva tu perfil Linkedin, estate atento a lo que pide el mercado.
Independientemente del sector, escuchamos en todos lados que la oferta argentina de empleo está retraída, y que los sueldos están por el piso, comparado con nuestra historia. También que las empresas precisan personal, pero a la vez están renuentes a contratar; por la coyuntura política. Quien no consiga empleo, aún puede conseguir trabajo; el crecimiento en la cantidad de monotributistas de los últimos años lo demuestra. Cuarto consejo: mantente siempre activo, haciendo algo; no encontrarás puertas que se abran si no te estás moviendo.
Por último, las nuevas tecnologías son disruptivas y transversales. No importa si estás en la industria del ocio, de la salud, arte, construcción, diseño, etc.; tampoco importa tanto qué leyes busquen regularlas, ni qué hagan los sindicatos al respecto. La realidad es que la forma en que las cosas se hacen cambiará cada vez más rápido, y por ende también el trabajo. El aceptar esos cambios, y el adaptarse a los mismos, te permitirán crecer laboral y/o profesionalmente.
Y vos; ¿ya decidiste qué harás ahora?

(*) El autor, Pablo Masjoan es Ingeniero en Sistemas de Información, especializado en ciberseguridad. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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